
La ofensiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la migración no ha terminado.
Luego de la embestida contra el llamado “turismo de nacimiento”, se prevé que el mandatario estadounidense comience a quitar la residencia, e incluso la ciudadanía, a quienes fueron inmigrantes hispanos.
“Estas medidas no serán las últimas”, advierte Jesús Peña, investigador del fenómeno migratorio en El Colegio Mexiquense, quien señala que ahora el miedo a perder un documento legal será para quienes obtuvieron la “green card”, no sólo para las madres que tuvieron a sus hijos en Estados Unidos con su visa de turista.
“Todavía lo que le falta. Yo creo que va a ir mucho en esto de ‘vamos a empezar a quitar ciudadanía, residencias’”.
Peña, exprofesor del Colegio de la Frontera Norte (El Colef), observa que el objetivo en este segundo mandato de Trump no es contener la migración, sino frenar el crecimiento demográfico en EU, de ahí el endurecimiento de las medidas.
El pasado 6 de agosto, Trump firmó órdenes ejecutivas para restringir el llamado “turismo de maternidad” y limitar la ciudadanía automática por nacimiento en ciertos casos.
El investigador considera que el republicano quiere dejar estos lineamientos lo más establecidos posible para que continúen en otros mandatos.
“Y de ganar los demócratas después, quién sabe y echen esto para atrás”, reflexiona.Peña indica que, a diferencia de su primera gestión, ahora los abogados de Trump y sus asesores se han concentrado en prácticamente leer “letra por letra” dónde pueden aplicar medidas sin pedir permiso al Congreso, con el propósito de reducir la gente que entra y la que se puede quedar.
“Ahorita también la gente que debe estar apanicada es la que está aplicando para su residencia”, lamenta.
“Porque dirá: ‘ahorita si estornudo en la calle, me la van a quitar’”.
Aunque actualmente la ciudadanía por nacimiento no se puede quitar, a aquellos que se convirtieron en ciudadanos por naturalización se les podría revocar por falsificación o por ocultar hechos relevantes, de acuerdo con abogados migratorios.
En el caso de la residencia es algo similar, toda vez que se puede quitar, por ejemplo, cuando la autoridad confirma que se dio un fraude migratorio al mentir la persona o dar información falsa para solicitar el documento.
Según pronósticos, para el 2043 es probable que los blancos no sean mayoría en EU, de ahí que la gente que rodea a Trump, indica Peña, se ha enfocado en tratar de disminuir el crecimiento demográfico de otros grupos, como el hispano.
De acuerdo con estimaciones de población de la edición de 2023 publicada por la Oficina del Censo de los Estados Unidos, entre el 2022 y el 2023 la hispana representó casi el 71 por ciento del crecimiento total de la población de los Estados Unidos.
Los hispanos de cualquier raza constituían casi una quinta parte (19.5%) de la población de EU en el 2023, lo que los convertía en el segundo grupo en tamaño después de la población blanca no hispana.
El pasado 2 de septiembre, la jueza federal Deborah L. Boardman, en Maryland, bloqueó el intento de Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento, para lo cual concedió un interdicto preliminar contra la orden ejecutiva dirigida al “turismo de parto”.
La resolución de la jueza de Distrito permanecerá vigente hasta que se resuelva una demanda colectiva presentada por familias inmigrantes y grupos defensores de derechos humanos.
El 20 de enero de 2025 Trump firmó un decreto que restringía la ciudadanía por nacimiento a hijos de inmigrantes en situación irregular, bajo la justificación de que esos niños no estaban sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos.
Sin embargo, el 30 de junio de este año, la Corte Suprema anuló dicha medida y determinó que los niños nacidos en territorio estadounidense de padres presentes ilegal o temporalmente son ciudadanos por nacimiento en virtud de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución.
La actual ley garantiza la ciudadanía por nacimiento para cualquier persona que haya nacido en EU, con algunas excepciones.
La norma se remonta a 1868, cuando se ratificó la 14ª Enmienda al finalizar la Guerra Civil.Pero el 6 de agosto pasado, Trump firmó nuevas órdenes ejecutivas con las que sigue buscando restringir la ciudadanía por nacimiento en casos relacionados con fraude migratorio y “turismo de maternidad”, lo que derivó en revocaciones de visas a madres fronterizas en la región Juárez-El Paso, que a su vez motivó que dejaran de cruzar hacia la vecina ciudad por miedo a perder su documento.
Está pendiente que se resuelva una demanda colectiva contra tales medidas.




