
El doctor Enrique Minor Campa imparte conferencia magistral inaugural en el marco del Congreso Internacional de Ciencias Sociales Paso del Norte 2026
Las ciencias sociales encuentran en el diálogo una forma de comprender las realidades que transforman la sociedad. En la décima edición del Congreso la conferencia magistral “La medición de pobreza en México, nuevas perspectivas metodológicas” abordó como eje central resultados de estudios sobre la pobreza como indicador.
Durante la conferencia se explicó sobre la medición de la pobreza en México, resultados recientes, dimensiones, indicadores y reflexiones. El economista, investigador y académico doctor Enrique Minor Campa, con su amplia experiencia en estudios de pobreza, expusó resultados recientes desde sus investigaciones.
Para iniciar la conferencia, el econoomista mostró dos fotografías: una correspondiente a una vivienda habitacional común y otra que reflejaba una mejor calidad de vida. Este breve ejercicio permitió introducir una de las premisas de la ponencia: realizar una comparación entre las divisiones que pueden derivarse desde lo social y la economía.
Minor Campa explicó que, en los últimos años los ingresos de los hogares de México han aumentado en el aspecto laboral. Lo que destaca al salario mínimo, pero formal y establecido.
También señaló que la pobreza se define como la condición de carencias o capacidad de acceder a estándares de vida. La carencia se refiere a los recursos económicos, sin embargo, la pobreza puede considerar otras dimensiones, tales como la alimentación, vestimenta, ejercicio de libertad, autoestima y el grado de inclusión social.
Lo que define la pobreza es la posibilidad de no tener acceso a alguno de los derechos establecidos en documentos oficiales. Algunos de esos documentos consideran algunos de ellos como derechos . Es decir, que cada uno es importante. Entre las carencias se consideran la educación, ingresos, vivienda, servicios básicos y alimentación.
Los estudios económicos no se centran en saber quién es pobre o quién no, sino en los niveles de profundidad que se presentan en el país. “Si una persona se encuentra en situación de pobreza multidimensional cuando no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de los derechos para el desarrollo social y sus ingresos son insuficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades”, destacó el doctor Minor.
Las primeras mediciones de ingresos en México se dieron en el año 2002. Asimismo, en el 2004 tomó un rumbo oficial y formal respecto a la medición de la pobreza desde la investigación.
La pobreza laboral era un indicador considerado como apoyo de planeación en las políticas públicas. De 2008 a 2010 en el estado de Chihuahua se vio afectado considerablemente el indicador de pobreza laboral debido a los fenómenos económicos relacionados con Estados Unidos, pero tuvo una recuperación cerca del 2020.
El doctor Minor Campa presentó indicadores correspondientes al periodo 2018 a 2024, entre ellos alimentación, servicios básicos, calidad de vivienda, seguridad social, salud, rezago educativo.
“No tenemos un sistema de protección cuando una persona se queda sin empleo, es una característica del mercado laboral en México”, señaló.
Además, en el país existe una intensificación con respecto a las horas de jornada laboral, pues, han ido en aumento la cantidad de personas que trabajan más de 40 horas a la semana.
Minor Campa plantéo la necesidad de pofundizar en el estudio de la pobreza.“Hay que hacer un enfoque más profundo para el estudio de la pobreza. Por ejemplo, el acceso a las tecnologías de la información o el acceso a internet. Y con enfoque en los derechos”. Es decir, humanizar las estadísticas para el bien social.



