
Desde el sindicato se promovió la incorporación masiva de miles de docentes y familiares, una práctica que, según expertos, está prohibida y puede ser sancionada por la Constitución
Morena presentó su campaña de afiliación como una muestra inédita de fuerza política. Sin embargo, detrás de los anuncios, las cifras millonarias y la meta de sumar millones de militantes, expertos advierten que el partido pudo haber violado la ley.
La incorporación masiva de más de un millón de maestros y sus familiares, promovida desde el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, es una muestra de afiliación corporativa, una práctica expresamente prohibida y sancionada por la Constitución, la legislación electoral y los propios estatutos del partido en el poder.
Mientras el dirigente de la SNTE y también senador de Morena, Alfonso Cepeda, defiende la estrategia como un ejercicio legítimo de participación política, especialistas, como el exconsejero del INE, Banito Nacif, sostienen que existen elementos suficientes para que las autoridades electorales investiguen y determinen si se utilizó una estructura gremial para inflar el padrón de militantes morenistas.




