
Febrero pasado obtuvo el récord con el menor índice de precipitación para ese mes en el historial de la región, revelan datos contenidos en el Sistema de Información Geográfica y Estadística Municipal (Sigem).
De acuerdo con la gráfica oficial, durante el pasado mes se registró una captación de agua de lluvia de 0.76 milímetros (mm), mientras que el promedio histórico de precipitación para el mes de febrero es de 10.36 mm.
En febrero del año pasado, por ejemplo, hubo 12.45 mm de lluvia captada, muestra la base de datos.
En contraste, la cantidad de lluvia acumulada durante enero en la región rebasó 3.5 veces la media histórica, con 41.66 mm, con el promedio histórico de precipitación para un mes de enero de 9.30 mm.
Con base en el más reciente reporte del Monitor de Sequía en México, al 15 de enero de 2026 sólo el 7.4 por ciento de la superficie del país registra sequía de moderada a excepcional, por lo que dos mil 168 municipios, localizados en 13 entidades, se encuentran libres de esta condición climatológica, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
La última vez que se registró un porcentaje cercano al actual (7.4 %) fue en enero de 2020, cuando el 7.2 por ciento del país tuvo sequía de moderada a excepcional.
Los niveles actuales de sequía en el país son el resultado de una muy activa temporada de lluvias y ciclones tropicales en el 2025, ya que ocho de estos sistemas, aunado al paso de 40 ondas tropicales y al Monzón de Norteamérica –o Monzón mexicano–, contribuyeron en la disminución de la sequía que, al 15 de mayo de dicho año, afectaba cerca del 49 por ciento del territorio mexicano, indicó la agencia federal.
El subsuelo sostiene prácticamente todo el sistema hídrico estatal. El 97 por ciento del agua potable proviene de fuentes subterráneas a través de cerca de mil 500 pozos, una red que opera como columna vertebral del abasto urbano.
No existe una medición precisa del volumen que se extrae. El Registro Público de Derechos de Agua no refleja la operación real. La presencia de pozos ilegales y la ausencia de medidores impiden conocer con certeza cuánto es consumido.

