
Pese al incremento en el precio del diésel, concesionarios del transporte público descartaron, por ahora, solicitar un aumento a la tarifa, al señalar que primero buscan completar la modernización de sus unidades.
Alberto Holguín, concesionario de la ruta 2 Lázaro, explicó que el impacto económico ha sido directo, ya que el combustible subió alrededor de cuatro pesos por litro, lo que eleva de forma significativa los costos de operación diarios.
Detalló que cada unidad consume en promedio 110 litros de diésel por turno para completar siete vueltas, lo que implica un gasto “considerable”.
Con el alza reciente a 26 pesos por litro, el incremento representa aproximadamente 440 pesos adicionales diarios por camión, explicó.En el caso de su flotilla, compuesta por 46 unidades, el sobrecosto podría superar los 20 mil pesos diarios.
A esto se suma que cada vuelta transporta en promedio a 100 pasajeros, con una tarifa real cercana a los 9.50 pesos considerando descuentos, lo que limita el margen de maniobra ante el aumento de insumos.
“Siempre que hay incrementos en cualquier insumo nos pega, porque dependemos de una tarifa fija”, señaló el concesionario, quien añadió que también factores como la variación en el tipo de cambio han impactado en los costos.
Sin embargo, afirmó que por el momento no contemplan solicitar un ajuste tarifario.Explicó que la postura de su agrupación es primero renovar completamente la flotilla y alcanzar los estándares de año modelo exigidos, antes de plantear cualquier aumento.
Actualmente, indicó, alrededor del 50 por ciento de las unidades se encuentra fuera de modelo, aunque estiman que en un plazo de dos meses puedan regularizar el 100 por ciento con la incorporación de camiones más recientes.
Sobre el tema, se solicitó una postura a la Subsecretaría de Transporte del Estado; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.






