
Las Cruces.- El Ayuntamiento de Las Cruces volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de utilizar cámaras para reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito, ante la preocupación por el exceso de velocidad. La propuesta contempla nuevamente dispositivos para detectar automóviles que rebasen los límites permitidos y vehículos que crucen los semáforos en rojo.
Sin embargo, antes de avanzar, los funcionarios municipales consideran necesario revisar qué ocurrió con el programa que la ciudad puso en marcha hace más de una década y que terminó enfrentando diversos problemas.
Durante una sesión de trabajo realizada a principios de esta semana, los concejales analizaron las características que podría tener un nuevo sistema de vigilancia automatizada y revisaron los antecedentes de la iniciativa anterior.
La primera experiencia comenzó en 2008, cuando Las Cruces creó el Programa de Operaciones de Tráfico Seguro (STOP) y contrató a la empresa Redflex. Como parte de ese proyecto fueron instaladas cámaras de velocidad y de semáforo en rojo en cuatro intersecciones, con el objetivo de detectar infracciones relacionadas con el exceso de velocidad y el cruce de semáforos.
Dos años después, el panorama cambió debido a una legislación estatal que limitó el uso de cámaras para hacer cumplir las normas de tránsito en carreteras estatales. Como consecuencia, algunos de los dispositivos tuvieron que dejar de operar.
El jefe de policía de Las Cruces, Jeremy Story, reconoció que aquella primera experiencia presentó deficiencias. A su juicio, una parte importante de los problemas estuvo relacionada con la manera en que Redflex cumplió con sus responsabilidades dentro del acuerdo con la ciudad.
Durante la reunión, el personal municipal también explicó que la operación intermitente de las cámaras complicó la evaluación de sus resultados, ya que los dispositivos no permanecieron activos de manera uniforme.
Los registros revisados por los funcionarios muestran que, durante un periodo en el que las cuatro cámaras funcionaban simultáneamente, se llegaron a emitir aproximadamente 4 mil 300 multas en un solo mes. No obstante, el personal municipal advirtió que esa cantidad de infracciones no basta por sí misma para determinar si el programa fue efectivo.
La concejala Becky Corran, representante del Distrito 5, consideró que cualquier nuevo intento debe evitar los errores de la experiencia anterior y ajustarse desde el principio a la legislación estatal.
Story planteó que un eventual programa tendría que definir sus ubicaciones a partir de información sobre accidentes y registros de velocidad, en lugar de instalar los dispositivos sin una evaluación previa de los puntos de mayor riesgo.
El jefe policial agregó que actualmente existe un mayor número de empresas dedicadas a ofrecer sistemas automatizados de vigilancia y cumplimiento de las normas, mientras que la tecnología disponible también ha evolucionado respecto a la utilizada durante el programa STOP.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Las Cruces no ha autorizado la creación de un nuevo programa. Los concejales, sin embargo, dejaron claro que cualquier iniciativa futura deberá tomar en cuenta los problemas que llevaron al final de STOP y cumplir con las restricciones establecidas por la legislación estatal.





