
Este 17 de febrero se cumple una década de uno de los acontecimientos más significativos en la historia reciente de esta ciudad: la presencia del papa Francisco en la frontera en 2016, convirtiéndose en el primer pontífice en visitar esta ciudad.
Su arribo formó parte de la gira pastoral que realizó por México y que tuvo en Juárez uno de sus momentos más simbólicos, por el contexto migratorio y social que caracteriza a la región. En aquel periodo, el gobierno municipal, encabezado por Enrique Serrano, impulsó las gestiones necesarias para que la ciudad fuera incluida en el recorrido papal.
La iniciativa surgió luego de que trascendiera el interés del Pontífice por acercarse a la realidad de la frontera y a la experiencia de los migrantes. A partir de ahí, se enviaron cartas al Vaticano y se buscó el respaldo de distintos sacerdotes para reforzar la solicitud.
En 2015, durante una visita a la ciudad, la periodista Valentina Alazraki conoció de primera mano la propuesta de incluir a Juárez en la agenda papal, lo que ayudó a que el planteamiento tuviera mayor proyección en el entorno vaticano.
Meses después llegó la confirmación. Con ello comenzaron los preparativos logísticos y los operativos de seguridad en coordinación con autoridades mexicanas y estadunidenses, dada la cercanía con El Paso, Texas. La visita incluyó encuentros multitudinarios y un recorrido por el Centro de Reinserción Social (Cereso), donde incluso fue necesario adaptar el vehículo que utilizaría el Papa debido a las dimensiones del lugar.
En el marco de esta cobertura histórica, NetNoticias destacó por ser el único medio juarense presente en el inicio del pontificado de Francisco, al cubrir en el Vaticano el cónclave que lo eligió en 2013 y dar seguimiento puntual a cada uno de sus eventos. Posteriormente, durante la visita a México en 2016, el medio mantuvo una cobertura continua de todas las actividades del pontífice, incluyendo su paso por Ciudad Juárez.
A 10 años de distancia, aquella jornada permanece en la memoria colectiva como un hecho que trascendió lo religioso y colocó a la frontera en el centro de la atención internacional.



