
Al cierre de las celebraciones de fin de año y en el inicio de un nuevo ciclo, el obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, dirigió un mensaje a la comunidad en el que invitó a mirar el año que comienza desde la gratitud, la reflexión y el compromiso con la paz.
El prelado planteó que el cambio de calendario es un momento para hacer una pausa tras las reuniones familiares, los encuentros comunitarios y las tradiciones propias de estas fechas, y reconocer lo vivido durante el año que concluyó.
Señaló que tanto las experiencias favorables como las difíciles forman parte del camino personal y colectivo, y permiten proyectar el futuro con confianza.
Recordó que el primer día del año coincide con la Solemnidad de María, Madre de Dios, así como con la Jornada Mundial por la Paz, lo que, indicó, ofrece un marco para reflexionar sobre el valor de la vida y la responsabilidad de fortalecer la convivencia.
En ese sentido, convocó a las familias, comunidades y espacios de trabajo a construir relaciones basadas en el respeto, la justicia y la fraternidad.
Ante un contexto social marcado por distintas expresiones de violencia y división, el obispo llamó a asumir la paz como una tarea cotidiana que inicia en lo personal y se refleja en el entorno inmediato.
Mencionó que este compromiso requiere disposición interior y acciones concretas que favorezcan la reconciliación y el bien común.
Finalmente, Torres Campos encomendó el año que inicia a la protección de María y expresó su deseo de que la comunidad juarense transite este nuevo período con esperanza, trabajando de manera conjunta por una Iglesia cercana y por una sociedad orientada a la paz.





