
Con la llegada de las bajas temperaturas también se utilizan diferentes aparatos para calentarse, los cuales pueden generar monóxido de carbono y que, sin un cuidado preventivo, podrían causar la muerte al usuario.
Los artefactos más peligrosos son los de cámara abierta, que toman el oxígeno del ambiente y liberan los gases hacia el interior de la vivienda, advierte el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Existen errores comunes que cometen las personas en invierno y que pueden favorecer una intoxicación, como encender artefactos sin revisión previa. Un artefacto de gas en mal estado puede tener fugas invisibles o generar combustión deficiente. La revisión anual por un gasista matriculado es indispensable, recomienda la dependencia federal.
Con el frío, muchas personas bloquean las ventanas para evitar corrientes de aire. Esto puede ser grave, porque al menos una abertura de 10 centímetros permite la renovación de oxígeno y la salida de gases tóxicos.
Además, la llama del calentador debe ser completamente azul. Si es amarilla, naranja o roja, indica combustión incompleta y puede estar generando monóxido. Por otra parte, usar la estufa para calentar la vivienda puede resultar peligroso debido a que no están diseñadas para calefacción continua. Usarlas de esa manera aumenta las probabilidades de intoxicación.
Las claves para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono, según la dependencia, son realizar una revisión anual de todos los artefactos; no tapar rejillas de ventilación; no usar el horno ni hornallas para calentar el hogar; verificar que la llama sea azul; instalar detectores de monóxido y dejar siempre 10 a 15 centímetros de ventana abierta, incluso con frío.
Datos del Centro de Información y Asistencia Toxicológica del Centro Médico La Raza, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), indican que la llamada “muerte dulce” es la intoxicación por monóxido de carbono que puede salir de los motores de combustión o el boiler.
Si el calentador de agua tuvo una falla o si el vehículo permaneció encendido dentro de la habitación cerrada, el monóxido de carbono, que es un gas inodoro e incoloro, puede provocar la asfixia y causar la muerte, como ha ocurrido en casos registrados en esta ciudad.
La falta de oxigenación ocasiona la falla de diversos órganos, como el sistema nervioso central, corazón y riñones, entre otros, detalla la información preventiva emitida por el Seguro Social.



