
La Iglesia católica inició ayer con el nuevo año litúrgico. En esta nueva etapa, los católicos se preparan para contemplar los misterios de la vida de Jesucristo, desde la espera hasta su nacimiento, explicó el vicario de la Catedral de Ciudad Juárez, Eduardo Hayen Cuarón.
A partir de hoy también se encendió la primera vela morada de la corona de Adviento, símbolo de la espera de la llegada del redentor.
“Es un año litúrgico, es un año en el que la Iglesia católica contempla los misterios de la vida de Jesucristo, a través de todo el año, desde la espera hasta el nacimiento, que nos prepara para renovar nuestra vida espiritual.
Es un tiempo también para preparar la venida del Señor, pero espiritualmente; también el tiempo de fuerte arrepentimiento, que es la Cuaresma y la Pascua, la celebración más importante y entre esos está intercalado el tiempo ordinario. Hoy empezamos un nuevo año”, comentó.
Ayer en la liturgia de la Catedral de Ciudad Juárez, se encendió la primera vela morada de la corona de Adviento con la que empieza también un tiempo de arrepentimiento y cambio de las malas prácticas, que afectan nuestra vida, dijo el sacerdote.
“Es tiempo como para quitar esta pereza espiritual, no buscar la convención, buscar la lectura de la palabra de Dios, la oración, el arrepentimiento, entonces, de eso se trata el Adviento”, expuso.
Detalló que la corona es el signo por excelencia del tiempo de Adviento, que se hace en muchos hogares y en las parroquias.
Durante los próximos domingos se encenderán tres velas moradas, una corresponderá a cada domingo, que significa la espera… la cuarta y última será de color rosa, con el nacimiento de Jesús. Mientras que el verde de la corona representa la esperanza, explicó Hayen Cuarón.



