
Durante una audiencia celebrada el pasado martes, el juez federal estadounidense Joseph N. LaPlante decidió no tomar una decisión sobre la orden presidencial de Donald Trump para poner “Fin al turismo de nacimientos”, e informó a la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) qué tiene que entablar una nueva demanda.
Debido a la decisión del juez, la “CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) continuará cancelando visas de papás y mamás que tuvieron hijos en Estados Unidos.
Aunque el riesgo de que les cancelen la visa en el Puente es mínimo, el riesgo seguirá existiendo”, alertó el abogado de inmigración, Arturo Vázquez.
Luego de la firma de la orden presidencial, el pasado 6 de agosto, los oficiales de CBP de El Paso recibieron indicaciones de comenzar a cancelar las visas de turista a madres y padres que hayan cruzado la frontera para tener un hijo ciudadano estadounidense, bajo el argumento de que “la ciudadanía no es una mercancía que se pueda adquirir mediante la explotación calculada y la evasión de las leyes de inmigración”.
El abogado también recordó que el Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez “seguirá revocando visas y les notificará por correo electrónico. Ignoro que tanto énfasis tiene el Consulado en revocar visas”, informó a través de sus redes sociales.
La orden de Trump señala que el secretario de Estado y el secretario de Seguridad Nacional tomarán las medidas necesarias y actualizarán las normas, políticas, directrices operativas u otras directrices según sea necesario para hacer efectiva la política establecida en esta orden.
“Dichas medidas pueden incluir (…) medidas apropiadas para impedir la entrada a los Estados Unidos de, o la concesión de cualquier visa u otra autorización de viaje a, cualquier extranjero que entre o intente entrar a los Estados Unidos con el propósito de participar en turismo de maternidad; revocar la visa o autorización de viaje y prohibir permanentemente la entrada a cualquier extranjero que entre o intente entrar a los Estados Unidos con el propósito de participar en turismo de maternidad”, indica.
También señala como consecuencia el “denegar la entrada a, o expulsar a, cualquier extranjero que haya participado previamente o planee participar en turismo de maternidad; u otras medidas apropiadas contra entidades, organizaciones o individuos, dentro o fuera de los Estados Unidos, responsables de facilitar o permitir el turismo de maternidad de cualquier manera”.





