
Durante la conferencia que abrió la Cátedra Empresarial 2026, las empresarias hablaron a estudiantes sobre preparación, disciplina, adaptación y la importancia de aprovechar las oportunidades que presenta la vida
De los negocios al impacto. Liderazgo, decisiones y una visión que trasciende fue la conferencia con la que iniciaron las actividades de la Cátedra Empresarial 2026 en esta casa de estudios.
Las ingenieras Guadalupe y Alejandra de la Vega Arizpe, directoras de Del Río y FC Juárez Bravos, respectivamente, fueron las ponentes de esta charla institucional, realizada en el edificio X del Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA).
A lo largo de la conferencia, ambas empresarias hablaron sobre lo sencillo o complejo que puede resultar tomar decisiones, pero también sobre la importancia de asumir las consecuencias de cada una de ellas y mantenerse preparados para las oportunidades que puedan surgir.
Al recordar sus años como universitarias, Alejandra de la Vega Arizpe compartió que en aquel momento tenía planes distintos a los que finalmente siguió. Mientras estudiaba Ingeniería Industrial, su intención era permanecer en Monterrey, pero las circunstancias la llevaron a regresar a Ciudad Juárez para incorporarse al negocio familiar.
Su trayectoria, explicó, estuvo marcada por distintos giros que la llevaron a involucrarse en áreas que inicialmente no había contemplado. Comenzó en logística y posteriormente se incorporó a actividades relacionadas con el futbol, particularmente a partir de situaciones administrativas que requerían atención, hasta encontrarse, recién egresada de la universidad, al frente de un equipo profesional.
Para la empresaria, esta experiencia le permitió comprender que la preparación universitaria es una herramienta fundamental, pero que los jóvenes no tienen que sentirse obligados a definir desde ese momento qué harán durante los próximos 40 años de su vida.
Por su parte, Guadalupe de la Vega Arizpe reconoció que tampoco imaginaba, durante sus años de formación, el camino que terminaría recorriendo. Siempre tuvo claro que quería trabajar y hacer algo por cuenta propia, aunque en aquel momento contemplaba distintas posibilidades, entre ellas incorporarse a la empresa familiar o al hospital que había iniciado su madre.
Finalmente, su trayectoria se desarrolló en la empresa, cuyo crecimiento también la llevó a enfrentar nuevos retos y responsabilidades. Señaló que tampoco imaginaba que llegarían a convertirse en una organización de más de cuatro mil personas, pues el proyecto se ha ido transformando junto con la comunidad y las necesidades de Ciudad Juárez.
En este sentido, destacó que las características de la dinámica laboral de la frontera han generado nuevas necesidades en los consumidores, particularmente la búsqueda de productos y servicios que permitan resolver actividades cotidianas de manera rápida y conveniente.
La innovación, señaló, debe ser una tarea permanente, por lo que consideró fundamental mantenerse cerca de las nuevas generaciones y conocer las herramientas y propuestas que pueden contribuir a que las organizaciones continúen evolucionando.
Finalmente, ambas empresarias coincidieron en la importancia de que los estudiantes aprovechen su etapa universitaria como un periodo de preparación, sin asumir que deben tener definido desde ahora todo su futuro profesional.



