
Tres trenes se descarrilaron en distintos puntos de Texas el jueves 20 de agosto, en un lapso de apenas unas horas, un patrón inusual que llevó a autoridades y expertos ferroviarios a preguntarse si se trató de una rara coincidencia o de un síntoma de fallas más profundas en la operación de las líneas férreas del estado. Las autoridades continúan investigando las causas de cada incidente por separado.
El primero de los descarrilamientos ocurrió alrededor del mediodía en El Paso, cerca de la avenida Missouri y la calle Cotton, en pleno Centro de la ciudad. El Departamento de Bomberos de El Paso reportó 18 vagones descarrilados, 10 de ellos volcados, lo que obligó al cierre de múltiples calles en la zona Central de la ciudad.
Lauren Macías-Cervantes, vocera del Departamento de Transporte de Texas (TxDOT), confirmó el viernes 21 de agosto que cuadrillas de la dependencia acudieron al lugar el jueves para evaluar las condiciones de puentes y estructuras cercanas, y no encontraron daños.
Por su parte, el vocero del Departamento de Policía de El Paso, Adrián Cisneros, confirmó ese mismo viernes que la vía ya había sido despejada, aunque vagones dañados y maquinaria pesada permanecían visibles en el sitio.
La causa del descarrilamiento en El Paso continúa sin determinarse, ya que la investigación quedó a cargo de Union Pacific, empresa que también supervisará la limpieza y remoción de los vagones.
En cuestión de minutos
Apenas un par de horas después del incidente en El Paso, otros dos trenes descarrilaron en puntos distintos del estado. Alrededor de las 2:30 de la tarde, en Mansfield, cerca de Dallas-Fort Worth en el Norte de Texas, 10 vagones de Union Pacific se salieron de la vía.
El Departamento de Bomberos de Mansfield reportó además un pequeño incendio de pasto derivado del percance. No se reportaron heridos ni fugas de producto, y unidades de Materiales Peligrosos (HazMat) del Departamento de Policía de Mansfield y del Departamento de Bomberos de Grand Prairie apoyaron en las labores de limpieza.
Al igual que en El Paso, la causa de este descarrilamiento se mantiene sin esclarecer.
Quince minutos más tarde, en Macdona, cerca de San Antonio en el Sur de Texas, descarrilaron otros 10 vagones de Union Pacific, sin que se reportaran heridos ni derrames. Union Pacific no respondió a una solicitud de comentarios sobre los tres descarrilamientos ocurridos esa semana en el estado.
¿Coincidencia estadística?
Los descarrilamientos de trenes no son un fenómeno inusual en Estados Unidos: la Administración Federal de Ferrocarriles (FRA, por sus siglas en inglés) reportó 687 descarrilamientos de trenes Clase I en 2025, la cifra más baja registrada hasta ahora y una mejora del 17% respecto a 2024.
Sin embargo, que tres ocurrieran el mismo día, en distintas regiones del mismo estado y con apenas horas de diferencia, es lo que ha generado interrogantes entre autoridades y observadores del sector.
De acuerdo con datos de la propia FRA, alrededor del 70% de los descarrilamientos ocurre en patios ferroviarios o en vías industriales, mientras que sólo el 30% se registra en vías principales. La Asociación Estadounidense de Ferrocarriles (AAR, por sus siglas en inglés) atribuye la mayoría de estos incidentes a acopladores desalineados, maniobras de empuje de vagones y otras fallas menores propias de las operaciones en patio.
Mientras Union Pacific completa las investigaciones individuales de cada descarrilamiento, la coincidencia de que los tres ocurrieran el mismo jueves –dos de ellos con apenas 15 minutos de diferencia entre sí– mantiene abierta la interrogante sobre si se trató de un hecho fortuito o si refleja un problema más amplio en la operación de la red ferroviaria en Texas.






