
Pensilvania. – Agostino Abbatiello, un joven de 24 años que se presentaba como entrenador personal y vivía según el lema de su escuela secundaria de hacer “lo correcto en el momento adecuado porque es lo correcto, sin importar quién esté mirando”, fue arrestado esta semana como presunto cabecilla de una red de tráfico de cocaína que operaba en la Universidad Estatal de Pensilvania.
Junto a él, otros 13 estudiantes actuales y antiguos, además del padre de un alumno, enfrentan cargos por su participación en una organización que, según el fiscal general de Pensilvania, Dave Sunday, “no tenía nada de infantil o adolescente”.
La fiscalía alega que los acusados utilizaron aplicaciones como Snapchat y Venmo para coordinar la venta de drogas, y que los nombres de usuario vinculados a sus identidades reales facilitaron su captura.
Reclutamiento y operación dentro de las fraternidades
Según el informe del gran jurado, la red reclutaba a miembros de las fraternidades Delta Upsilon y Sigma Chi, y obligaba a algunos aspirantes a cortar y empaquetar cocaína como parte de su iniciación.
“Varios de los aspirantes a miembros de la fraternidad Delta Upsilon fueron utilizados para empaquetar la droga en bolsitas de medio gramo para su venta”, señala el documento.
El fiscal Sunday describió “un patrón de acontecimientos que demostraba que cortar y empaquetar cocaína era, para algunos aspirantes, una forma de adoctrinamiento en las fraternidades Delta Upsilon y Sigma Chi”.
Abbatiello, miembro de Sigma Chi, obtenía la droga de un traficante en Pensilvania que conocía a Lars Zeepvat, también acusado. Cuando ese suministro se agotó, buscó un nuevo proveedor en su ciudad natal, Long Island, Nueva York.
Caída de la red y consecuencias
Zeepvat declaró que Abbatiello le preguntó si “quería ganar dinero y ayudarle a distribuir cocaína”, y que notó un cambio en él: ahora vendía con fines de lucro.
Mohammed Huraibi y Thomas Robinson, de Delta Upsilon, se asociaron con Abbatiello en 2023. Para el otoño de 2024, la red estaba en pleno auge y reclutaba más ayudantes.
Un informante confidencial dijo a la policía que un hombre apodado “T-Rob” vendía cocaína desde la casa de Delta Upsilon. La policía allanó la habitación de Robinson en diciembre de 2024, donde encontró 220 gramos de marihuana, pastillas, parafernalia, una pistola y munición.
Robinson señaló a Abbatiello como su proveedor. Zeepvat lo describió como el “mayor distribuidor de cocaína en la Universidad Estatal de Pensilvania”.
Abbatiello no se presentó a su comparecencia el 17 de agosto, pero se entregó al día siguiente. La universidad suspendió provisionalmente a Delta Upsilon, mientras que Sigma Chi opera al margen de su supervisión.
Andrea Dowhower, vicepresidenta de asuntos estudiantiles, declaró: “Las actividades delictivas, incluidas las novatadas, no tienen cabida en nuestra institución, y cooperaremos con las fuerzas del orden en todo lo que podamos”.






