
Luego del cateo en una propiedad de la colonia Arroyo Colorado relacionada con la funeraria Del Carmen, la Fiscalía de Distrito Zona Norte no descarta la necesidad de cateos en otros recintos del giro relacionados con el crematorio Plenitud, mencionó Carlos Manuel Salas, titular de la representación social.
“En eso estamos trabajando. Si fuera necesaria se haría, claro que sí”, respondió Salas en atención a medios.Añadió que aún no se cuenta con las identidades de los cuerpos de los dos niños y el del adulto hallados en un ataúd que estaba en una camioneta varada, pero se trabaja en ello.
“Tenemos fuertes indicios del adulto y estamos trabajando con los niños. Creo que en cuanto al adulto va a ser relativamente más rápido”, agregó.
De acuerdo con el funcionario, la información que llevó a la Fiscalía a intervenir en primera instancia la funeraria Del Carmen (ubicada en la avenida 16 de Septiembre y calle Níquel) resultó de la investigación por el crematorio Plenitud, donde el 26 de junio fueron localizados casi 400 cadáveres hacinados en presunto ocultamiento y conservación ilegal.
“Estos eventos los hemos logrado sacar adelante por información de las personas, de entre las mil 500 personas que fueron a platicar con nosotros y ofrecer datos.
Ellos nos dieron muchos indicios de varias cosas que hemos estado dándole seguimiento, y así llegamos a ese punto”, añadió.
No obstante, precisó que no se trata de indagatorias que vayan a engrosar el expediente contra José Luis A. C. y Facundo M. R. , del crematorio Plenitud, sino que son “investigaciones paralelas”.
Los cadáveres de dos niños y un adulto fueron localizados dentro de un ataúd resguardado en el interior de una carroza estacionada en una de las viviendas de la familia Arriaga, propietaria de la funeraria Del Carmen, informó personal de la Fiscalía de Distrito en la Zona Norte.
Luego del hallazgo de los cuerpos, personas desconocidas vandalizaron las instalaciones del negocio que, incluso con orden de suspensión, operaba de manera normal.
La funeraria Del Carmen sufrió daños en los cristales de la fachada y de una de las salas de velación; dentro del local se encontraron piedras y otros objetos arrojados, se observó.
Los agentes resguardaron la finca desde el pasado miércoles mientras esperaban la orden judicial que obtuvo la Unidad de Delitos contra la Paz, Seguridad de las Personas y la Fe Pública.

