
De acuerdo con el diario estadounidense, Howard Lutnick se niega a reducir significativamente los gravámenes a los automóviles y al acero y alumnio, por lo que no se ha podido concretar un acuerdo
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, frenó los avances de las negociaciones arancelarias con México en al menos dos ocasiones, según reveló el Wall Street Journal.
De acuerdo con el artículo del medio estadounidense, que cita a fuentes cercanas a los diálogos, los avances hacia un acuerdo se han ralentizado considerablemente por inconformidades en los aranceles de Washington sobre vehículos y metales.
Presuntamente, Lutnick se niega a reducir significativamente los gravámenes de 25% impuestos a los automóviles fabricados en México y los del 50% sobre el acero y aluminio; también se niega a disminuir las tasas de importación sobre los productos derivados de esos metales.
Funcionarios de ambos países dijeron al WSJ que las conversaciones siguen en curso y negaron encontrarse en un punto muerto a más de un año de que Donald Trump impusiera los aranceles bajo el pretexto de resguardar la seguridad nacional.
Las fuentes advirtieron que la postura de Lutnick, quien tiene un estilo de negociación agresivo, es un obstáculo significativo para alcanzar un acuerdo tras meses de pláticas lideradas por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
“El Departamento de Comercio mantiene un diálogo constante con México en materia comercial”, declaró el portavoz del departamento, Ben Kass, al diario neoyorkino, y “está comprometido con impulsar la agenda comercial ‘America First’ del presidente Trump”.
En ese sentido, un alto funcionario mexicano dijo que cada vez que ambas partes llegan a un acuerdo, la administración de Donald Trump presenta otro requerimiento.
Durante las negociaciones, el gobierno mexicano ha buscado conseguir aranceles del 15% o menores a los vehículos producidos en suelo nacional, así como un programa de devoluciones que permita que los componentes procedentes de los tres países del T-MEC puedan acceder.
Asimismo, el WSJ asegura que México quiere condiciones más favorables que el resto del mundo ante las concesiones que Washington le ha pedido, tales como comprar más productos fabricados en Estados Unidos o imponer aranceles adicionales a China.





