
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dejó con las ganas a los militantes de Morena de dar un indicio sobre quién será el abanderado de la 4T a la gubernatura de Chihuahua.
Simpatizantes de Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar midieron su músculo al arribo de ambos aspirantes, pero abandonaron la Plaza de la Mexicanidad sin una claridad.
En primera fila estaban los beneficiarios de los diversos programas del Bienestar, principalmente adultos mayores, y después de la valla de metal, separados por un pasillo, tanto Chávez como Pérez Cuéllar, al igual que otros representantes populares, entre ellos diputados, el senador Juan Carlos Loera y el presidente municipal en funciones, Héctor Ortiz Orpinel.
En su discurso de aproximadamente una hora, en el que hizo un recorrido por la historia de México y destacó la importancia de Ciudad Juárez a nivel nacional, Sheinbaum no mencionó a ninguno de los dos aspirantes a coordinar a nivel estatal los comités de defensa de la Cuarta Transformación.
Tanto Chávez como Pérez Cuéllar se dejaron apapachar por sus seguidores, pero sólo se midieron fuerzas antes de la llegada de Sheinbaum, quien se llevó los vítores en la rendición de cuentas de su Segundo Informe de Gobierno.
‘¡Que viva Ciudad Juárez!’
“¡Que viva Ciudad Juárez!”, fue la expresión de la presidenta Claudia Sheinbaum que hizo vibrar a la Plaza de la Mexicanidad al llegar.
Fuera y dentro de la X, el calor no sólo era por los 30 grados centígrados, que provocaba un movimiento al unísono de abanicos de mano, sino por las muestras de cariño que le lanzaban los asistentes.
Antes de la llegada de la presidenta, las porras de “gobernador” y “gobernadora” eran para Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez.
Las pancartas de bienvenida eran contrastadas por otras demandas, como la de los pobladores del Ejido Benito Juárez.
“Presidenta: Si el pueblo es quien decide, escuchen al pueblo de Ejido Benito Juárez. No queremos mina en nuestro ejido”, se leía en una manta. “Queremos agua, queremos vida, queremos paz”.
Desde las 8:00 de la mañana, José Antonio Holguín, un maestro pensionado, se subió a un camión que salió desde la colonia Infonavit Juárez Nuevo para escuchar el mensaje de la mandataria federal.
El hombre, de 63 años de edad, aún no es beneficiario de ninguno de los programas sociales del Gobierno federal, pero apoya la forma en que Sheinbaum lleva su política.
“Yo tengo familia que es beneficiada por ella, independientemente que ahorita no me beneficia, con lo que les haya quitado a los que tenían, con eso me doy por bien servido ahorita”, comentó Holguín.
Durante el discurso de Sheinbaum, una persona se desmayó y fue atendida por el doctor Alejandro Svarch, director del IMSS-Bienestar.
“¡Se ve, se siente, el SNTE está presente!”, se escuchó.
“Arriba las maestras y los maestros de México, los mejores del mundo”, les dijo la mandataria.
Luego del informe de la presidenta, personal de logística mantuvo a los asistentes por varios minutos en las áreas donde se encontraban asignados, con vallas, lo que generó incomodidad por el calor y la aglomeración.
La presidenta no se retiró de inmediato, sino que se bajó del templete a saludar, escuchar y recibir peticiones, así como tomarse fotografías.
“Mi mamá necesita ir al baño, déjenla salir”, gritaba un hombre a los llamados Servidores de la Nación.
Al final, adultos mayores buscaban a las personas que las habían trasladado para poder encontrar el camión en el que serían llevados a sus colonias.
“Nos vamos muy contentas porque escuchamos a la presidenta, lo que nos da es de mucha ayuda para nosotras”, comentó Margarita López, quien acudió con otras vecinas del Valle de Juárez.




