
Mientras el monarca británico advierte que la inteligencia artificial podría ser “usada de formas potencialmente catastróficas”, el empresario espera que no se legisle como con las redes sociales, ya que es “una tecnología” y no “un producto”
EFE.- Carlos III, el rey británico, advirtió este jueves contra los “riesgos existenciales” que se podrían presentar si la inteligencia artificial (IA) “cae en manos equivocadas”; sin embargo, el CEO de Nvidia, la compañía que hace los principales chips de IA, pidió no obsesionarse con la regulación de esta tecnología.
El monarca reunió en Dumfries House, en Escocia, a varios ejecutivos y líderes mundiales del sector en una especie de “cumbre” para explorar los límites de un uso de la IA que traiga beneficios a la sociedad, en un contexto en que se multiplican las advertencias sobre un desarrollo incontrolado de sus capacidades.
A la reunión fueron invitados representantes de Nvidia, Google DeepMind, OpenAI, Anthropic y otras empresas, así como representantes de China y el Vaticano y el secretario de Estado británico Kanishka Narayan. También asistió sir Demis Hassabis, premio Nobel 2024 de Química por usar la IA para predecir la estructura de las proteínas.
“Quienes han creado estas tecnologías —recordó el monarca— advierten cada vez más de que la IA puede desarrollar capacidades más siniestras, e incluso potencialmente llevarse vidas (por delante)”, señaló en su discurso de apertura a los ejecutivos.
Y les recordó que su trabajo no consiste sólo en hacer avanzar la tecnología, sino “garantizar que sirva claramente a la humanidad, a las comunidades y al mundo natural”.
No es igual a las redes sociales:Jensen Huang
Sin embargo, no todos los asistentes parecieron alinearse con sus temores. Uno de los más destacados, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, pidió que la IA no termine siendo regulada lo mismo que las redes sociales, ya que es “una tecnología” y no “un producto”.
Según Huang, el papel de los gobiernos debe consistir en intervenir cuando el desarrollo de la IA “se tuerce”, y recordó que ya existen leyes que regulan la salud, el transporte o el entretenimiento —ámbitos donde ya se aplica la IA—, y no hay que obsesionarse con añadir nuevas leyes salvo que sean necesarias.
En cuanto a los sistemas de control de la IA —añadió—, deben hacerse en laboratorios cerrados: “Es ingeniería de la antigua, de la clásica, ni más ni menos, (para) probar los productos antes de ser lanzados al público”.
De hecho, Huang, igual que Mark Zuckerberg, ha marcado su distancia de los llamados de otros “gurús” de la IA, como los líderes de Anthropic, OpenAI y SpaceX, que han pedido ralentizar el desarrollo de esta tecnología.
En este debate de mayor trascendencia esta semana, en el que ha llegado a intervenir el propio presidente de EE.UU., Donad Trump, él también contrario a ralentizar el ‘boom’ de la IA.




