
La imagen de dos jóvenes aparentemente inconscientes y cargadas hasta la explanada de Plaza Portales debería abrir una discusión que Ciudad Juárez lleva años postergando.
Lo ocurrido durante la madrugada del domingo no puede reducirse únicamente al consumo excesivo de alcohol. Alrededor de este complejo existe desde hace tiempo un problema de seguridad que requiere una revisión más profunda.
Clientes que frecuentan los establecimientos han denunciado que en los baños son abordados por personas que ofrecen cocaína a distintos precios.
Son testimonios que, por su gravedad, tendrían que ser investigados por las autoridades para determinar si existe venta de drogas dentro de los negocios y quién permite que ocurra.
A ello se suman las peleas que regularmente aparecen en videos difundidos en redes sociales. Alcohol, posible consumo de otras sustancias, concentraciones numerosas de jóvenes y vigilancia insuficiente forman una combinación que durante las madrugadas puede terminar en agresiones, intoxicaciones o accidentes.
El problema tampoco comenzó este fin de semana. Durante años, vecinos del sector han padecido ruido, vehículos, riñas y el movimiento nocturno generado alrededor de Portales. Al terminar la fiesta, el riesgo se traslada además a las calles cuando personas en malas condiciones toman el volante.
El alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, anunció que buscará, junto con el Instituto Municipal de las Mujeres, establecer un protocolo para actuar cuando una mujer se encuentre vulnerable en establecimientos donde se vende alcohol.
La medida puede ayudar, pero el caso obliga a mirar todo lo que ocurre alrededor. Si existen señalamientos recurrentes sobre venta de drogas, peleas y falta de vigilancia, Portales necesita una revisión integral. Las dos jóvenes encontradas este domingo son otra señal de un problema que lleva demasiado tiempo creciendo.



