
Las nuevas disposiciones del Tribunal Supremo del país, que pueden imputar a usuarios y empresas, se dan en plena pugna con Estados Unidos por el control de estas tecnologías consideradas estratégicas
EFE.- El uso de rostros o voces generadas mediante inteligencia artificial (IA) para difundir falsedades o dañar la reputación de otros es perseguible por ley en China, según dio a conocer este lunes el Tribunal Supremo del país, entre otras nuevas disposiciones.
De acuerdo con el máximo órgano judicial del país asiático, también podrá tener consecuencias legales crear o distribuir clones digitales de una persona sin su consentimiento, dio a conocer la agencia oficial Xinhua.
Además, el tribunal incluye otros usos de la IA que pueden resultar ilegales, como cuando los sistemas proporcionan información errónea o inventada, un fenómeno conocido como “alucinaciones” y que se encuentra entre los grandes retos que encara esta industria.
Proveedores y usuarios pueden ser responsables
Según el Tribunal Supremo de China, los proveedores de IA pueden enfrentar responsabilidades legales si no actúan a tiempo una vez que el usuario les notifica que el modelo ha generado contenido que infringe sus derechos.
Pero los propios usuarios también tendrán que asumir el mismo tipo de consecuencias si inducen a la IA de forma deliberada a crear contenido que no acate la legislación o perjudique a otras personas.
Además, el órgano judicial ha incluido entre las prácticas ilegales la discriminación a los consumidores mediante el uso de algoritmos que ofrecen diferentes precios o condiciones para un mismo producto o servicio sin que exista una razón justificada para ello, una práctica que se ha extendido con rapidez entre las plataformas chinas de comercio electrónico.
“No podemos esperar que cada consumidor se convierta en un experto en detección de engaños. La ley debe actuar con rapidez para proteger sus derechos e intereses”, señaló el director de la oficina de investigación del Tribunal Supremo, Zhou Jiahai.
Este recordatorio se produce en un momento de intensa actividad del sector chino de IA, tras la presentación de nuevos modelos como Kimi K3, de Moonshot, o GLM-5.2, de Zhipu, y en plena pugna con Estados Unidos por el control de tecnologías consideradas estratégicas.
En julio pasado el presidente chino, Xi Jinping, llamó en un importante evento del sector a garantizar que la supervisión y la gobernanza de la inteligencia artificial sean “precisas y efectivas”, y a “pulir constantemente” las medidas al respecto para “prevenir una pérdida de control” sobre esta tecnología emergente.






