
Luego de que el Instituto Nacional Electoral (INE) registró retrasos de hasta 20 días para la emisión de credenciales de elector por la reciente modificación de seguridad en el plástico, a partir de esta semana se retomaron tiempos de entrega “normales”.
El organismo electoral anunció el lunes pasado que se “normaliza la producción y la entrega de credenciales en los Módulos de Atención Ciudadana, a partir de hoy son 9 días”.
En junio pasado, el instituto puso en circulación los tipos “I” y “J” de la credencial para votar, los cuales incorporan nuevos elementos de seguridad, inclusión y autenticación documental que refuerzan la confiabilidad del documento de identificación oficial más utilizado en el país.
Por cambios en la empresa responsable de la impresión de estas nuevas credenciales, los ciudadanos que solicitaban una nueva identificación oficial tuvieron que esperar hasta 20 días para recogerla.
Entre las principales innovaciones incorporadas en el modelo que se emite a partir de junio de este año destaca un nuevo Dispositivo de Imagen Ópticamente Variable Difractivo (DOVID), uno de los mecanismos de autenticación más sofisticados integrados hasta ahora en la credencial para votar.
Este dispositivo incorpora distintos niveles de protección que permiten observar efectos ópticos variables, cambios de color, efectos tridimensionales, microtextos especializados y nanotextos de alta precisión que resultan extremadamente complejos de reproducir mediante tecnologías convencionales de impresión o digitalización.
A estos mecanismos se suman nuevos patrones de seguridad, fotografías a color de alta resolución, fotografías impresas con tintas reactivas a luz ultravioleta, imágenes latentes, efectos ópticos especializados y elementos de autenticación visibles y verificables que permiten identificar la legitimidad del documento.
Asimismo, la nueva credencial incorpora elementos táctiles que fortalecen la accesibilidad para personas con discapacidad visual, incluyendo una muesca ubicada en el borde superior izquierdo, que facilita la orientación del documento mediante el tacto.
La fortaleza de la nueva credencial para votar radica en la combinación simultánea de diversos mecanismos de seguridad física, óptica, digital y criptográfica.
Entre ellos se encuentran microtextos variables personalizados, líneas Guilloche generadas mediante software especializado, efectos moiré, impresión arcoíris, fotografías fantasma construidas mediante microtexto, imágenes latentes, tintas fotocromáticas, tintas termocromáticas y complejos patrones geométricos de seguridad.






