
Durante 2026, la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) del Distrito Zona Norte de Chihuahua ha descubierto 15 fosas clandestinas con 19 cuerpos u osamentas, en 17 cateos y 16 rastreos realizados en el municipio de Juárez, la gran mayoría en predios e inmuebles privados.
Pero, además de voluntad política para descubrir las fosas clandestinas en el país, debe existir una estrategia de prevención de delitos como la de-saparición de personas, señaló Andrea Horcasitas Martínez, coordinadora del programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, responsable del informe “Trazar la ausencia, caminar la esperanza.
Análisis de hallazgos de fosas clandestinas en México (2006–2024)”.
“Creo que se ha demostrado una y otra vez que cuando hay voluntad política las cosas se mueven y hay casos particulares donde, de entrada (hay) voluntad política, también fortalecimiento institucional.
Y, hay comisiones en las que sólo tienen dos personas, tres personas trabajando, es imposible que con un equipo tan pequeño se pueda realmente hacer algo; sobre todo porque no sólo es ir a la búsqueda y escarbar el piso sino es garantizar la trazabilidad, hacer reportes, atender a las familias que además pues deben tener una atención particular, de mucha empatía y de mucha escucha y de mucha disposición”, externó la investigadora.
De acuerdo con el análisis que abarca los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, en la última década el hallazgo de fosas clandestinas no sólo ha incrementado, sino que también se ha diversificado y entre 2006 y 2024 el municipio de Juárez ocupó el quinto lugar a nivel nacional con más fosas clandestinas, con un total de 96, superado sólo por Acapulco, Guerrero, con 189; Tecomán, Colima, con 184; Hermosillo, Sonora, con 110 y Veracruz, Veracruz, con 101.
Sin embargo, mientras que los medios de comunicación contabilizaron 3 mil 516 fosas clandestinas y 8 mil 341 cuerpos a nivel nacional, los datos oficiales provenientes de las Fiscalías señalaron el descubrimiento de 5 mil 152 fosas clandestinas y 5 mil 718 cuerpos en el período comprendido de enero 2006 a septiembre de 2024.
“Nosotras nos hemos dado cuenta una y otra vez, a partir justamente del registro de fosas clandestinas, que muchas veces no hay una voluntad política para reconocer el problema.
Fiscalías, por ejemplo la de Hidalgo, que nos contesta que no tienen tipificado el término de fosa clandestina y entonces no tienen registro de fosas clandestinas cuando los medios de comunicación reportan hallazgos forenses en la entidad o por ejemplo, entidades como Morelos que contestan que pues no de acuerdo a la Ley de Transparencia, que no es cierto porque frente a graves violaciones el estado está obligado a entregar la información, pero bueno la Fiscalía de Morelos por ejemplo contesta que no puede entregar la información”, denunció.
Y por otro lado, en el centro tiene que estar la prevención, destacó, ya que “no hay una estrategia de prevención que reconozca la problemática porque también ese es el principal problema. Cuando hay una negación a reconocer lo que está ocurriendo, pues difícilmente vamos a poder avanzar”.
Botín político
Horcasitas Martínez señaló que cada vez es más clara la relación que existe entre la desaparición de personas y otros delitos como es el feminicidio, el homicidio, el desplazamiento forzado, el reclutamiento forzado y con fines de explotación sexual.
“Tampoco hay un reconocimiento que no parta de querer hacer botín político, de querer instrumentalizar el dolor de las familias buscadoras.
O sea, no hay un reconocimiento real de decir: bueno, esto está ocurriendo en mi municipio, esto está ocurriendo en mi entidad, necesito analizarlo, necesito comprenderlo para poder llevar a cabo estrategias para detenerlo.
No hay un compromiso de ese tipo desgraciadamente, no lo observamos en las entidades y en las instituciones que están encargadas de llevar a cabo el sistema de búsqueda. Y que al final del día son quienes tienen que darles una respuesta a las más de 135 mil familias que hoy buscan un ser querido”, apuntó.
La investigadora lamentó además que, por el mismo fenómeno que implica una fosa que tiene una intención en la mayoría de los casos de ocultar, habrá personas que posiblemente nunca serán encontradas, porque están en una fosa clandestina que no será descubierta o porque también fueron víctimas de otro tipo de violencia que va a impedir identificarlas.
‘No identificados’
En Juárez, de los 19 cuerpos u osamentas encontradas este año, seis ya cuentan con una identidad confirmada, mientras que el resto permanecen como “no identificados”.
Según las autoridades, nueve de las víctimas fueron encontradas en 17 cateos realizados en propiedades privadas y diez más en 16 rastreos.
Como parte del estudio, se analizaron mil 215 reportes de hallazgos de fosas clandestinas difundidos en medios de comunicación locales, nacionales e internacionales entre enero de 2020 y septiembre de 2024 y se encontró que el 32.9 por ciento fueron encontradas en un predio (espacio amplio y abierto, en el que no existe una supervisión inmediata), el 28.3 por ciento en un inmueble privado, el 10.8 por ciento en un camino, el 7.6 en un cerro o barranca, el 5.7 en un ejido, el 4.8 a un costado de un cuerpo de agua, el 4.1 en un terreno de cultivo, el 2.8 en un pozo, y el resto en otros sitios.
En el imaginario colectivo que hemos construido, estos sitios suelen asociarse con espacios remotos, como brechas o predios deshabitados; sin embargo, la magnitud y variedad de las fosas documentadas evidencian que muchas de ellas coexisten con nuestra vida cotidiana.
Esta realidad ha implicado una irrupción directa en el espacio social, revelando que el fenómeno no se limita a zonas aisladas, atraviesa distintos territorios y comunidades del país”, indica el informe.




