
La polémica volvió a rodear a Alejandra Guzmán, quien reaccionó de manera tajante y directa a los comentarios emitidos por Ninel Conde respecto a la estafa que esta última sufrió con su expareja, Larry Ramos, un tema que resurgió tras el estreno del documental “Ninel Conde Sin Filtro”.
El encuentro ocurrió en el aeropuerto de la Ciudad de México, donde la intérprete de “Eternamente Bella” fue interceptada por diversos medios de comunicación mientras se apresuraba para abordar un vuelo rumbo a sus próximas presentaciones.
Cuando un reportero cuestionó a la rockera sobre las palabras de Conde acerca del fraude y el dinero involucrado en aquel sonado episodio, la respuesta de la hija de Silvia Pinal y Enrique Guzmán fue breve pero contundente:
“No me importa, mi amor.”
Ante la insistencia de la prensa sobre el tema financiero, la llamada “Reina del Rock” zanjó el asunto con un deseo de buenos augurios y desvío la atención hacia su carrera: “Que sea feliz, ya”, expresó antes de anunciar que se dirigía a cumplir con compromisos de su gira en Juárez y Querétaro, asegurando que sus presentaciones en las arenas se están llenando “muy bien, gracias”.
Las declaraciones de la cantante se dan en medio de su esperado regreso a los escenarios con la gira “Los que nos quedamos Tour”, una etapa que marca su reencuentro con el público tras superar una complicada racha médica.
Hace unas semanas, Guzmán explicó que se sometió a una intervención quirúrgica delicada en las cervicales debido a unas hernias que comprimían su médula espinal y diversos nervios, afectando gravemente su movilidad y su capacidad para ofrecer conciertos con la energía que la distingue.
Tras recibir el alta médica, la artista aseguró sentirse “totalmente regenerada” y con la capacidad de cantar y moverse sin dolor. Con más de tres décadas de trayectoria y éxitos como “Reina de Corazones” y “Hacer el amor con otro”, la rockera reafirmó su compromiso con la música y dejó una ambiciosa declaración sobre su permanencia en la industria: aseguró que aún puede durar “treinta y ocho años más” sobre los escenarios.






