
Ciudad de México.– La batalla legal en torno a la sucesión testamentaria de Julián Figueroa y la protección de su hijo, José Julián, ha tomado un nuevo giro. Marco Chacón, esposo de la actriz Maribel Guardia, confirmó que la intérprete ha promovido un amparo ante las presuntas irregularidades en el proceso de su destitución como tutora testamentaria del menor.
Según explicó Chacón en entrevista para el programa “Ventaneando”, el amparo no tiene como finalidad que la actriz retenga el cargo de tutora, sino que busca esclarecer una falla procesal grave: Maribel Guardia nunca fue notificada debidamente de su remoción.
“Nos enteramos de que se le notificó en un domicilio que no es de ella en Cuernavaca”, señaló Chacón, quien añadió que, aunque el amparo fue admitido a trámite, la juez a cargo decidió no conceder la suspensión definitiva. Actualmente, la labor de Maribel Guardia como albacea de la sucesión sigue pendiente de una resolución final por parte del juez.
La tensión aumentó tras las declaraciones de Antonio Lozano Gracia, abogado de Imelda Tuñón, quien sostiene que existen tres dictámenes periciales que apuntan a que el testamento de Julián Figueroa —que nombra a su hijo como heredero universal— es falso.
Ante esto, Marco Chacón refutó las afirmaciones, asegurando que se trata de dictámenes privados y no oficiales. “Si eso fuera verdad, es tan simple como que ya el juez habría resuelto el tema”, puntualizó, reiterando que ni él ni su esposa tienen interés en los bienes del fallecido cantante. Asimismo, advirtió que, en caso de invalidarse el documento, sería la madre del menor, Imelda Tuñón, quien buscaría disputar la mitad de la herencia.
La relación entre Maribel Guardia e Imelda Tuñón, madre de su nieto, ha estado marcada por la hostilidad desde inicios de 2025. El conflicto ha derivado en múltiples frentes, como el historial que incluye acusaciones por violencia familiar, descuido, robo e intentos de venta de pertenencias, además de demandas penales por daño moral.
Además, el hermano del fallecido cantante también se sumó a la disputa, interponiendo una demanda penal contra Tuñón por violencia familiar y mediática.
Por su parte, Imelda Tuñón ha denunciado sufrir crisis de ansiedad a causa de las presiones y amenazas en redes sociales, mientras el proceso legal continúa bajo la lupa pública.
Actualmente, aunque la custodia física del menor corresponde a su madre, Imelda Tuñón, el caso sigue estancado en los tribunales, donde se definirá no solo el futuro de los bienes heredados, sino también la estabilidad del nieto de Maribel Guardia, quien se encuentra en el centro de esta compleja disputa familiar.





