
Alrededor de 155 mil de los niños que asistieron al jardín de infantes en Estados Unidos durante el ciclo escolar 2025-2026 no tienen una o más de sus inmunizaciones; la mayoría porque sus padres lo pidieron por motivos no médicos
AP.- En el periodo escolar 2025-2026 la tasa promedio de exenciones en vacunación escolar en Estados Unidos alcanzó un récord máximo histórico por cuarto año consecutivo, pues subió de 3.6% en el periodo 2024-2025 a 4.2 por ciento.
Esa última cifra equivale a un estimado de 155 mil niños en todo el país durante el ciclo escolar 2025-2026.
Según datos federales publicados este lunes, la gran mayoría de las exenciones fueron solicitadas por padres que deciden no aplicar las vacunas por motivos no médicos, y ocurrieron en 41 estados del país y en el Distrito de Columbia.
Por su parte, las tasas de vacunación de niños de kínder en Estados Unidos volvieron a bajar ligeramente en 2025 con respecto a años anteriores.
Expertos consultados por The Associated Press hacen notar que esto se debe a la confusión causada por funcionarios federales de salud.
Durante los últimos 18 meses, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. —quien fue una voz destacada del movimiento antivacunas antes de que el presidente Donald Trump lo pusiera al frente de las agencias federales de salud— y otros funcionarios federales han intentado repetidamente revisar y reducir las directrices de vacunación infantil.
Previamente este mes, Trump pidió recomendaciones renovadas sobre vacunación para niños que promuevan su desacreditada teoría de que las vacunas de la infancia deberían espaciarse en visitas médicas separadas.
“El origen de esto se debe principalmente a que ha habido tanto caos y confusión en los sistemas de recomendaciones de vacunación en el último año, más o menos”, apuntó el doctor James Campbell, de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés).
Tasas de vacunación en descenso para muchas enfermedades
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) informaron que el 92.4% de los niños en jardín de infancia de 2025-26 recibió las vacunas obligatorias contra el sarampión, las paperas y la rubeola, una ligera disminución respecto del año anterior.
Antes de la pandemia de COVID-19, la tasa de vacunación era de 95%, el nivel que hace improbable que una sola infección desencadene un conglomerado de casos o un brote.
Las tasas de vacunación también disminuyeron para la polio, para la vacuna combinada contra difteria, tétanos y tosferina, y para la primera dosis de la vacuna contra la varicela.
En cambio, la tasa se mantuvo estable para la protección contra la hepatitis B. Pero esa es una vacuna que se aplica poco después del nacimiento, y pasarán algunos años antes de que los recientes empeños federales por trastocar las recomendaciones de esta vacuna en bebés se reflejen en las tasas de vacunación de los niños de jardín de infancia, indicó Campbell.
Las cifras de vacunación se dieron a conocer en un momento en que Estados Unidos atraviesa su peor año de infecciones de sarampión desde 1991.
De acuerdo con las cifras de los CDC, más de un cuarto de millón de niños que ingresan al kínder son susceptibles al sarampión, señaló Campbell, investigador de la Universidad de Maryland y presidente del comité de enfermedades infecciosas de la AAP.
Esos niños en riesgo no están distribuidos de manera uniforme: las concentraciones de menores no vacunados son más altas en algunos lugares que en otros, lo que ayuda a explicar por qué las oleadas de sarampión varían en intensidad.
Momento para destacar los beneficios de las vacunas
Los datos de los CDC se difunden mientras autoridades escolares y de salud de todo el país alientan a los padres a vacunar a sus hijos a medida que arranca el año escolar.
“La temporada de regreso a clases es un recordatorio importante de que proteger la salud de nuestros niños es una responsabilidad compartida y un objetivo compartido”, manifestó en un comunicado Dev Sangvai, secretario de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte. “Las vacunas ayudan a mantener a nuestros niños y adolescentes sanos y en el aula”.
Antes, los CDC publicaban los datos de cobertura de vacunación en su publicación insignia, el Morbidity and Mortality Weekly Report. Los funcionarios de los CDC suelen referirse a las tendencias y subrayar la importancia de las vacunas. Pero desde que el gobierno de Trump asumió el cargo el año pasado, la agencia ha publicado los datos en internet.
Este año, la agencia emitió un comunicado de tres frases en el que hizo notar que hubo una pequeña disminución en la cobertura de vacunación entre los niños que ingresan al jardín de infancia y dijo: “Los CDC siguen alentando a los padres a hablar con sus médicos sobre las opciones de vacunación”.
Las tasas de exenciones médicas se mantienen estables
Los funcionarios de salud pública se enfocan en las tasas de vacunación de los niños de jardín de infancia porque las escuelas pueden ser calderos de gérmenes y plataformas de lanzamiento de brotes en la comunidad.
Durante años, esas tasas fueron altas, en gran medida gracias a los requisitos de asistencia escolar que exigían recibir vacunas clave. Todos los estados y territorios de Estados Unidos exigen que los niños que asisten a guarderías y escuelas estén vacunados contra varias enfermedades, entre ellas sarampión, paperas, polio, tétanos, tosferina y varicela.
Todos los estados permiten exenciones para niños con afecciones médicas que les impiden recibir ciertas vacunas. Y la mayoría también permite exenciones por motivos religiosos u otras razones no médicas.
En la última década, el porcentaje de niños de jardín de infancia con exenciones médicas se ha mantenido estable, en torno a 0.2%. Pero el porcentaje con exenciones no médicas ha aumentado.
Según los datos de los CDC, 17.5% de los niños de kínder tuvo una exención para una o más vacunas en Idaho en el último ciclo escolar, mientras que en Connecticut fue de menos de 0.5 por ciento.






