
Washington— El comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), Rodney Scott, anunció que su agencia está pausando los trabajos de construcción en el Parque Nacional Big Bend mientras realiza una “evaluación sobre el terreno”, dando marcha atrás después de que maquinaria pesada ya había comenzado a mover tierra.
En un video publicado en X el lunes, Scott anunció que se dirigía hacia el parque y que había ordenado la pausa de la construcción la noche del domingo.
“Puse en pausa toda actividad en ese parque, en lo que respecta a la construcción, hasta que pueda ir hasta allá y hacer una evaluación personal, hablar con algunas de las partes interesadas, hablar con algunas de las autoridades locales de esa zona”, dijo Scott. “Habrá más información esta semana”.
El anuncio de Scott se da en medio de un enorme rechazo por parte de residentes locales, negocios y autoridades de las fuerzas del orden. Muchos han criticado los planes de construir infraestructura fronteriza dentro de los terrenos del parque, y han pedido a funcionarios de la CBP que atiendan sus preocupaciones.
No quedó claro de inmediato durante cuánto tiempo planea la CBP implementar la pausa.
El gobierno federal planea construir un camino de acceso y barreras vehiculares dentro del parque, un sitio muy apreciado por generaciones de texanos.
Bulldozers llegaron a Big Bend a principios de este mes para comenzar lo que la CBP describe como trabajos de estudio y diseño.
El inicio de la construcción ha generado frustración bipartidista. Los demócratas de Texas se han opuesto al proyecto durante meses, al sostener que el esfuerzo por construir infraestructura fronteriza dentro del parque es innecesario, dañino y una afrenta a la soberanía de Texas. Y ambos candidatos al Distrito Congresional 23 de Texas, que abarca la región de Big Bend, se oponen al proyecto del muro.
Más funcionarios electos republicanos han comenzado a manifestar su inconformidad en días recientes. El senador John Cornyn, republicano por Texas, le pidió al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, en una carta del 7 de agosto, detener la construcción hasta que él, o alguien designado por él, consultara con las partes interesadas, una solicitud que Scott ahora parece estar atendiendo.
En un comunicado, Scott dijo que él y un pequeño equipo “evaluarán el terreno y escucharán a los líderes locales, a los miembros de la comunidad y a las partes interesadas, para garantizar que aseguremos nuestras fronteras mientras protegemos, al mismo tiempo, el Parque Nacional Big Bend para las generaciones venideras”.
El alguacil del condado de Terrell, Thaddeus Cleveland, agente retirado de la Patrulla Fronteriza que ha argumentado que un muro fronterizo en la región de Big Bend es innecesario, dijo que ha estado en comunicación con Scott, un amigo desde sus tiempos como colegas en la Patrulla Fronteriza en la década de 1990.
Cleveland dijo al Tribune que él y otros alguaciles de la zona de Big Bend, incluidos sus homólogos de los condados de Brewster, Hudspeth y Jeff Davis, se reunirían con Scott en Alpine la tarde del martes.
El gobernador Greg Abbott, durante una conferencia de prensa sin relación con el tema en Waco el lunes, dijo que había hablado con Mullin, quien “se comprometió conmigo a que no van a construir un muro ni una barda en el Parque Nacional Big Bend”.
“El secretario me dijo que no habría construcción de ningún tipo de barrera en el Parque Nacional Big Bend”, dijo Abbott. Dijo que el anuncio de Scott el lunes “parece ser una consecuencia de mi conversación con el secretario este fin de semana”.
Agregó que las autoridades federales pueden utilizar tecnología, como drones, para asegurar esta parte de la frontera entre Texas y México, “sin afectar la belleza del parque nacional”.
La CBP ha dicho que no planea construir un muro de 30 pies (9 metros) de altura ni instalar iluminación tipo estadio dentro del parque. En un comunicado el jueves, la agencia dijo que está trabajando para mantener el acceso de los visitantes y preservar el paisaje, pero que la construcción es necesaria para la seguridad fronteriza.
“Estas mejoras ayudarán a nuestros agentes a detectar cruces ilegales, responder más rápido y asistir a visitantes en peligro”, dijo Scott. “Conforme fortalecemos la frontera a lo largo del suroeste, no dejaremos a Big Bend como una brecha que los cárteles puedan aprovechar, desplazando sus rutas y tácticas”.
Autoridades locales y defensores del parque han sostenido que los acantilados de 1,000 pies (305 metros) a lo largo de la ribera del río, dentro del parque, son “los muros de Dios”, una barrera natural contra la migración, y que cualquier construcción dañaría de manera irreparable la ecología única del parque, así como las industrias locales de turismo y actividades al aire libre. El sector de Big Bend de la CBP es geográficamente extenso, pero tranquilo, y representa apenas el 1.3% de las detenciones a lo largo de la frontera sur durante el año fiscal 2025.
El representante federal Chip Roy, republicano por Austin, quien ha dicho que la administración necesita dejar claras al público sus intenciones respecto al parque, y quien calificó de innecesaria una barda de postes de 30 pies dentro del parque, agradeció a Scott por su anuncio.
“Podemos asegurar Big Bend mientras protegemos su paisaje, un regalo de Dios”, escribió en redes sociales.
Los defensores del parque celebraron la pausa, pero insistieron en pedir una respuesta más permanente.
“Esta pausa temporal demuestra cuánta presión pública no partidista se está acumulando en el oeste de Texas y en todo Estados Unidos para detener la destrucción irreversible que se está desatando en esta joya de los parques nacionales”, dijo Laiken Jordahl, defensor nacional de tierras públicas del Center for Biological Diversity. “Es una noticia bienvenida, pero es probable que la construcción en Big Bend se reanude en cualquier momento. No vamos a descansar hasta que se cancelen estos contratos, se despida a estos trabajadores, se revoquen las exenciones y se abandone de manera definitiva cualquier plan de muro para toda la región de Big Bend”.
La CBP había descrito previamente sus acciones dentro del parque como “trabajos de estudio y diseño, NO la construcción de un muro a través del parque”. El hecho de que Scott describiera hoy la actividad como “construcción” subrayó la frustración de los defensores del parque respecto al trabajo que los contratistas federales ya han realizado ahí.
“Es una victoria que él esté examinando el parque, pero también es una verdadera muestra de la irresponsabilidad de soltar los bulldozers antes de siquiera echar un vistazo a algo”, dijo Billy Bartko, propietario del Far Flung Outdoor Center, en Terlingua.
Varios grupos han emprendido acciones legales para sacar a la CBP del parque. El senador estatal Roland Gutiérrez, demócrata por San Antonio, presentó una petición para solicitar una orden de restricción temporal que impida la construcción dentro del parque hasta que el caso pueda resolverse.
Gutiérrez dijo que la pausa es “algo bueno, sin duda”, pero que los opositores deben seguir presionando por una detención total. Acusó a la CBP de tergiversar la actividad que ya ha realizado dentro del parque, presentándola como un simple estudio topográfico.
“Eso no es lo que ha pasado aquí”, dijo Gutiérrez. “Ha sido una tala completa del campo, de colinas y montañas —las montañas Mariscal y más allá— justo a lo largo del Cañón de Santa Elena, destruyendo vegetación y sitios arqueológicos sin ningún tipo de cuidado. Tenemos que detener esto”.






