
Entre la exigencia táctica de la NCAA y la reconstrucción en la ABE: UACJ y UTEP convierten la diplomacia institucional en un duelo de alto voltaje en el Gimnasio Universitario
El rechinido de los tenis sobre la duela del Gimnasio Universitario no solo anunció el inicio de un partido de preparación; marcó la consolidación de un territorio compartido.
Este lunes 3 de agosto a las 19:00 horas, los Indios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y los Mineros de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) demostraron que la alianza institucional trasciende las aulas para medirse en el fragor de la alta competencia.
Lo que en el papel se presentaba como un protocolo de vinculación institucional se convirtió, desde el salto inicial, en un choque de realidades físicas y ritmos competitivos. La escuadra estadounidense dirigida por Joe Golding desplegó todo el arsenal representativo de la División I de la Asociación Nacional Atlética Colegial (NCAA, por sus siglas en inglés), haciendo valer su profundidad de banca y una presión asfixiante para terminar imponiéndose 125 a 42 en el marcador final.
Dominio físico y lección táctica en el deporte ráfaga
Tras un primer cuarto de pulso parejo (12-6 favor UTEP), los Mineros metieron el acelerador en el segundo periodo con un parcial demoledor de 50 puntos contra 11 de la tribu local. La maquinaria paseña convirtió 45 puntos derivados de las 29 pérdidas de balón de la UACJ y dominó con contundencia la pintura con 58 puntos cerca del aro frente a los 28 locales, sumado a una clara supremacía en los rebotes (51 a 17).
Resumen del marcador por cuartos:
- UACJ (42): C1: 6 | C2: 11 (17) | C3: 21 (38) | C4: 4 (42)
- UTEP (125): C1: 12 | C2: 50 (62) | C3: 32 (94) | C4: 31 (125)
A nivel colectivo, UTEP mostró un impresionante 62.5% de efectividad en tiros de campo (45/72) y registró un imponente total de 23 tapones (bloqueos). Destacaron individualmente Resse Miller con 21 puntos, acompañado por el brasileño Augusto Cassia (16 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias) y Donovan Criss (14 puntos).
Por parte de los Indios dirigidos por Luis Alan Bosquez Quezada, la ofensiva fue encabezada por Carlos Ceballos, quien sumó 11 unidades y 66.7% de efectividad, seguido de Sergio Baca (7 puntos) y Juan Pablo Camargo Téllez (6 puntos).
Voces de la duela: identidad, experiencia
Para el pívot de UTEP, Augusto Cassia (#32), pisar suelo juarense representó un reencuentro especial con el baloncesto mexicano:
«Sí, fue un honor, fue muy bueno jugar aquí en Juárez con estos chicos(…) Honorar a dos países como México y Estados Unidos en un partido así fue muy buen partido.»
Por su parte, la figura local que acaparó los reflectores fue Juan Pablo Camargo Téllez (#34), seleccionado nacional juarense que regresa a su tierra tras graduarse con honores en la Universidad de Texas en Tyler (División II) para incorporarse a la UACJ tanto en la duela como en las aulas:
«Ahorita en el juego pudimos ver lo que nos hace falta y es todo lo que necesitábamos. Vengo acá a la UACJ para estar en casa, con mi gente, con mi familia… Aparte del básquetbol, lo más importante para mí es seguir con mi educación en la Maestría de Actividad Física para la Salud. Es una felicidad poder compartir lo bendecido que he sido.»
Camargo enfatizó que medirse ante la exigencia de la NCAA servirá de diagnóstico crucial para afinar detalles de cara al compromiso que tiene la UACJ tras el ascenso a la División 1 de la Liga de la Asociación de Básquetbol Estudiantil (ABE).
Visión institucional
En el palco y en las gradas, la fiesta deportiva reflejó la cohesión de la comunidad fronteriza. El rector de la UACJ, el doctor Daniel Alberto Constandse Cortez, celebró la realización de este choque binacional y reiteró el compromiso de expandir estos puentes:
«Muy buen evento, la verdad es que muy buena asistencia. Esta vinculación que hay con la Universidad de Texas en El Paso, además de ser académica con profesores, alumnos y programas, pues ahora en lo deportivo. Muy contento del evento del día de hoy y necesitamos más eventos de este tipo.»
El marcador final deja un diagnóstico y un sello en la libreta del cuerpo técnico aborigen, pero sobre todo sienta un precedente histórico: Juárez y El Paso no solo comparten cuenca y cultura, sino que han encontrado en la duela del Gimnasio Universitario un escenario de alto rendimiento para fortalecer su hermandad binacional.






