
Una revisión de estudios hechos en países como EU, Italia, Alemania, Australia, India y México muestra que algunas ideas erróneas en la comunidad médica podrían estar afectando el éxito del alimentación de los recién nacidos
Las ideas erróneas generalizadas en la comunidad médica sobre la producción temprana de leche, los chupones y los extractores de leche podrían estar afectando el éxito de la lactancia materna durante los cruciales primeros días después del parto.
Esta es la conclusión de una revisión de diversas investigaciones internacionales que se publicó este viernes en la revista especializada Journal of Maternal-Fetal & Neonatal Medicine, en coincidencia con la celebración internacional de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que cada año se lleva a cabo del 1 al 7 de agosto.
Para Maria di Chiara y Gianluca Terrin, de la Universidad Sapienza de Roma, “(e)l calostro es suficiente, el chupón no es el enemigo y el extractor puede esperar: una revisión narrativa de los conceptos erróneos comunes que afectan a la lactancia materna temprana en recién nacidos sanos a término”, que es como titularon su revisión.
Di Chiara y Terrin, con base en el análisis de diversos estudios hechos en países como Estados Unidos, Italia, Alemania, Australia, India y México, cuestionan tres ideas erróneas comunes en las salas de maternidad durante las cruciales 48-72 horas posteriores al parto:
- la percepción de que la producción temprana de leche es insuficiente, lo que lleva a la suplementación prematura con fórmula;
- las restricciones rutinarias al uso del chupete,
- y la introducción temprana de extractores de leche eléctricos.
Los investigadores descubrieron que estas prácticas clínicas arraigadas pueden, sin querer, dificultar el establecimiento de la lactancia materna en bebés sanos nacidos a término.
Madres abrumadas
“En la sala, veía constantemente a madres abrumadas por el miedo a no tener suficiente leche, a pesar de su increíble dedicación”, explica en un comunicado la autora principal del estudio, Maria di Chiara, pediatra especializada en neonatología.
“Mi prioridad siempre ha sido apoyar primero a la madre y, al hacerlo, apoyar al bebé. Estas madres necesitan asesoramiento coherente y basado en la evidencia, no mensajes contradictorios, y eso fue lo que me impulsó a analizar detenidamente lo que realmente dice la evidencia”, señala la experta.
“Y lo que sugiere nuestra revisión es que el calostro —la leche altamente concentrada que se produce después del parto— suele ser suficiente para cubrir las necesidades del recién nacido; el uso del chupó no reduce la duración ni la exclusividad de la lactancia materna; y los extractores de leche eléctricos no deben introducirse de forma rutinaria en los primeros días después del parto”.
Actualmente las tasas de lactancia materna está por debajo de los objetivos mundiales. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que junto con la Alianza Mundial para la Acción en Lactancia Materna y UNICEF, coordina la Semana Mundial de la Lactancia Materna, recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé.
Sin embargo, menos de la mitad de los lactantes en todo el mundo reciben lactancia materna exclusiva durante ese tiempo, y en muchos países de altos ingresos la proporción es sustancialmente menor.
Di Chiara añade: “Dado que estos primeros días son tan importantes para establecer la lactancia materna, garantizar que los padres reciban asesoramiento y apoyo que reflejen la mejor evidencia disponible podría ayudar a mejorar los resultados de la lactancia materna”.
Para obtener la mejor evidencia disponible, Di Chiara y Terrin revisaron 78 publicaciones sobre las brechas entre la evidencia y la práctica relevantes para las primeras 48 a 72 horas posparto. La revisión demostró una serie de mitos comunes en diferentes sistemas de salud.
Mito 1: El calostro no es suficiente
Una razón común para introducir la fórmula en los primeros días después del nacimiento es la creencia de que el calostro es insuficiente. para satisfacer las necesidades de un recién nacido, señala el comunicado.
Sin embargo, la revisión encontró que en bebés sanos nacidos a término, la producción de calostro se ajusta fisiológicamente a la capacidad estomacal del recién nacido y a sus requerimientos nutricionales.
“La percepción de una producción insuficiente de leche es la razón más común para la introducción temprana de fórmula y el cese prematuro de la lactancia materna en todo el mundo —afirma Di Chiara—. Pero en la mayoría de los casos, estas preocupaciones reflejan expectativas poco realistas más que un problema real con la producción de leche”.
Mito 2: Los chupones interfieren con la lactancia materna
Muchas salas de maternidad siguen restringiendo el uso de chupones debido a la preocupación de que puedan interferir con la lactancia materna. Sin embargo, la revisión de ensayos controlados aleatorizados demuestra que el uso de chupones en bebés sanos nacidos a término no reduce la duración ni la exclusividad de la lactancia materna.
Si bien las directrices internacionales anteriores recomendaban evitar las tetinas artificiales o los chupones, las recomendaciones más recientes se centran en la elección informada de los padres en lugar de en restricciones generalizadas.
“Las restricciones sistemáticas del uso de chupetes en las maternidades no están respaldadas por la evidencia actual y deberían reconsiderarse”, comenta el profesor Terrin en el comunicado.

Mito 3: La introducción temprana de extractores favorece la lactancia
Los extractores de leche eléctricos se utilizan ampliamente en la atención posnatal y a menudo se recomiendan para ayudar a estimular la producción de leche, evaluar dicha producción o crear reservas de leche.
Sin embargo, la revisión encontró pocas pruebas que respalden la introducción sistemática de extractores eléctricos durante los primeros días tras el parto. En algunos casos, el uso temprano del extractor puede empeorar los resultados de la lactancia al reforzar la percepción de una producción de leche insuficiente.
En su lugar, cuando es necesario extraer leche —por ejemplo, debido a un mal agarre o a una separación temporal entre madre y bebé—, la extracción manual suele ser el método preferido.
“Aunque los extractores de leche eléctricos desempeñan un papel importante en situaciones clínicas específicas, no deben considerarse una herramienta habitual para la lactancia materna durante los primeros días tras el parto”, afirma Terrin.
Apoyo a la lactancia materna basado en la evidencia
A partir de sus resultados, los autores proponen cinco prioridades para apoyar la lactancia materna en bebés sanos nacidos a término durante las primeras 72 horas tras el parto:
- Ofrecer información prenatal realista sobre los volúmenes de calostro, la capacidad estomacal del recién nacido y los patrones esperados de pérdida de peso.
- Utilizar la extracción manual como método de primera elección cuando sea necesario extraer leche.
- Implementar protocolos estructurados para la suplementación con fórmula cuando sea médicamente necesario.
- Sustituir las restricciones sistemáticas del uso de chupones por un asesoramiento equilibrado y basado en la evidencia.
- Garantizar el acceso temprano a apoyo en lactancia por parte de un profesional cualificado dentro de las primeras 48 horas tras el parto.
Según los investigadores, estas adaptaciones sugeridas a la práctica actual no contradicen las directrices existentes de la OMS sobre la lactancia materna exclusiva. Más bien, estas recomendaciones abordan ideas erróneas persistentes que afectan al inicio y la continuación de la lactancia, y que son especialmente comunes en los sistemas sanitarios de países de ingresos altos.






