
Ciudad de México.- El mundo del doblaje mexicano está de luto. Carlos del Campo, la voz detrás de personajes icónicos como C-3PO en Star Wars y Slinky en Toy Story, falleció este fin de semana, dejando un legado que abarcó más de tres décadas en la industria.
Nacido el 30 de diciembre de 1959 en Ojinaga, Chihuahua, Del Campo fue mucho más que un actor de doblaje. Su carrera también lo llevó a la dirección, la locución y a participar en producciones de televisión y teatro. Aunque tuvo apariciones esporádicas en las décadas de 1970 y 1980, su trabajo constante en el doblaje despegó con la fundación de Audiomaster 3000, empresa que marcó un antes y un después en su trayectoria.
Su versatilidad vocal le permitió dar vida a una amplia gama de personajes. Prestó su voz al androide C-3PO en la saga de Star Wars, un papel que lo conectó con millones de fanáticos. También fue la voz de Slinky, el perro salchicha de juguete, en las primeras 4 películas de Toy Story, consolidando su lugar en la memoria colectiva de varias generaciones.
Además del doblaje, Del Campo exploró la actuación frente a las cámaras. Participó en el programa Puro Loco, de TV Azteca, y en proyectos infantiles como Odisea Burbujas, demostrando su talento más allá del estudio de grabación.
La noticia de su partida generó una ola de reacciones en redes sociales. Colegas, seguidores y amantes del doblaje lamentaron la pérdida de una de las voces más reconocibles de México, recordando con cariño sus interpretaciones más queridas.
Carlos del Campo deja un vacío en la industria, pero su trabajo permanecerá como testimonio de su dedicación y amor por el arte del doblaje.






