
El taxi de aplicación en el que iban los silbantes tras salir del Estadio Azteca fue detenido y denunciaron que los amedrentaron con pistola.
Los árbitros que participaron en el partido entre el Cruz Azul y Atlante (2-3) que se llevó a cabo la noche del sábado en el Estadio Azteca, se vieron involucrados en un conflicto con elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC CDMX), a quienes acusaron de agredirlos y amenazarlos.
De acuerdo con distintos videos que circulan en redes sociales, se observa que Héctor Salvador Solorio, quien fue cuarto árbitro en el encuentro, discutió airadamente con los uniformados a los que les recriminó por su actitud y los señaló por amedrentarlos.
El silbante iba acompañado por dos de sus compañeros, uno que estaba a su lado y otro que presuntamente se mantenía dentro del vehículo.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del Estadio Azteca (Circuito Aztecas, afuera de la puerta 1) minutos después de que terminó el juego y los integrantes del cuerpo arbitral iban a bordo de un taxi de aplicación.
“Me dijo que me iba a disparar con el arma, está ahorcando a nuestro Uber, pateó el carro y sacó la pistola”, relató Solorio en una llamada telefónica que realizó para solicitar ayuda.
Hasta el momento se desconoce el motivo por el que los árbitros hayan sido detenidos y cómo finalizó el conflicto.
De acuerdo con las imágenes se aprecia que el auto que originalmente transportaba a los colegiados se quedó estacionado sin tripulantes y a un costado de la calle se mantenían los árbitros que vestían playeras y pants de la Federación Mexicana de Futbol, con elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Comisión de Arbitraje, Liga MX y Federación Mexicana de Futbol no se han pronunciado sobre los hechos relatados en los que se vieron involucrados los árbitros de uno de los partidos de mayor interés en la Jornada 3 del Torneo Apertura 2026.
Abraham de Jesús Quirarte, quien fue el árbitro central de dicho compromiso, también estuvo presente durante el altercado y de acuerdo con reportes habría intentado tranquilizar las cosas argumentando ante los uniformados que eran los silbantes del partido que acababa de llevarse a cabo.





