
El gobierno de Irak aseguró que no autorizó los ataques realizados recientemente por Estados Unidos y Arabia Saudita en su territorio, luego de que la ofensiva dejara al menos 20 milicianos proiraníes muertos.
Las autoridades iraquíes respondieron después de que Washington afirmara que la operación había sido coordinada con el gobierno de Bagdad.
El portavoz del gobierno, Haider al Aboudi, declaró en la televisión estatal que las autoridades no fueron informadas previamente sobre los ataques y que tampoco dieron su aprobación para actuar contra grupos o lugares específicos dentro del país.
De acuerdo con las Fuerzas de Movilización Popular, una alianza de grupos armados en Irak que incluye organizaciones cercanas a Irán, entre las víctimas hay al menos cinco ciudadanos iraníes.
En los últimos meses, Estados Unidos ha incrementado la presión sobre el gobierno iraquí para que limite las actividades de estos grupos armados, a los que señala por participar en ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak y otros países de la región durante el conflicto en Oriente Medio.




