
La Diócesis de Ciudad Juárez ha iniciado formalmente un periodo de transición con el nombramiento del Presbítero José Armando Benavides Romero como Administrador Diocesano.
Esta designación ocurre después de que la diócesis entró en estado de “sede vacante”, consecuencia de la toma de posesión canónica de Mons. José Guadalupe Torres Campos como nuevo Obispo de Ecatepec.
Ante la ausencia de un obispo titular, el gobierno de la Iglesia local recae temporalmente en la figura del administrador elegido.
El proceso de selección fue llevado a cabo por el Colegio de Consultores, quienes se reunieron siguiendo lo estipulado por los cánones 421 y siguientes del Código de Derecho Canónico.
Tras invocar al Espíritu Santo, el cuerpo colegiado eligió al Padre Benavides Romero, quien hasta ese momento se desempeñaba como Vicario General de la diócesis.
El nuevo Administrador Diocesano ha aceptado formalmente el oficio, asumiendo con ello las facultades y obligaciones que el derecho eclesiástico le confiere para el gobierno ordinario de la diócesis.
Su mandato permanecerá vigente hasta que el Santo Padre nombre a un nuevo Obispo y este tome posesión canónica de la sede.
A través de un comunicado firmado por el Secretario Canciller, Presbítero Víctor Manuel Vega Ortega, la Iglesia juarense hizo un llamado a todos los sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles laicos a expresar su comunión y colaboración generosa con el nuevo administrador.
Asimismo, se ha exhortado a la comunidad católica a elevar oraciones para que el Espíritu Santo guíe a Benavides Romero con sabiduría y paz, y para que el Señor Jesucristo provea pronto a la diócesis de un nuevo Pastor que continúe con el anuncio del Evangelio en la región.



