
El cuerpo del pequeño Sebastián de 4 años permanece en el Servicio Médico Forense, ya que su madre y su abuelo materno continúan detenidos y bajo investigación, hasta en tanto no se esclarezcan los hechos en los que falleció el infante.
Sebastián fue localizado sin vida en el interior de un automóvil Toyota compacto de color guinda y matrículas de Nuevo México.
Según las primeras investigaciones, madre e hijo se encontraban de vacaciones en la ciudad, ya que son ciudadanos americanos y radican en Nuevo México. La mujer, el niño y el abuelo salieron de paseo y al llegar a la casa los dos adultos se quedaron dormidos.
Presuntamente, ante la falta de supervisión, el pequeño subió al alto y no pudo salir, por lo que pasó varias horas encerrado; al ser localizado y rescatado ya no presentaba signos vitales.
El incidente provocó una movilización de emergencia hacia la Estación de Bomberos número 8, ubicada en la calle Barranco Azul y el Eje Vial Juan Gabriel, a donde los familiares trasladaron al pequeño en un intento desesperado por obtener ayuda médica.
Al llegar a las instalaciones de la estación de bomberos, el personal del Departamento de Rescate intervino de inmediato aplicando maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). A pesar de los esfuerzos intensivos por salvarle la vida, los elementos de rescate confirmaron que el niño ya no contaba con signos vitales y no fue posible reanimarlo.
Debido a la detención de la madre, por resistencia a particulares, los trámites sobre la identificación del niño se demorarán, trascendió. Los investigadores esperan los resultados de la necropsia que determine las causas reales de muerte del niño.





