
Dentro de los espacios universitarios el público fronterizo puede encontrar una actividad que no es solo es recreativa, sino también formativa y una herramienta para salvar la vida: aprender a nadar en el Verano Acuático 2026.
Desde el Centro Acuático UACJ, 320 niños y adolescentes aprenden, practican y escuchan los fundamentos para aprender a desplazarse de manera segura en el agua mediante el movimiento corporal.
Las instalaciones, los instructores, las técnicas, el entusiasmo y el apoyo de padres de familia impulsan el desarrollo de esta habilidad para nadar en alumnos de entre 4 y 14 años, quienes son los protagonistas de esta actividad promovida por la universidad.
Desde la voz de los maestros que guían esta labor, Leobardo Arreola Rojas, quien apoya en alumnos infantiles neurodivergentes, recalcó que el Verano Acuático implica una palabra de suma importancia: la supervivencia, a través de técnicas de respiración y coordinación. “Nuestras clases les proporcionan coordinación y fuerza para que ellos se puedan autorescatar. Lo más importante para nosotros es que la persona sepa qué hacer en situaciones de alto riesgo dentro del agua, cómo reaccionar a un posible ahogamiento, salir y buscar la orilla”.
Por su parte, el docente Aldo Isidro Pérez García, y responsable de este curso, indicó que el programa utilitario tiene un gran impacto en la disciplina, es decir, que las técnicas que se impartan en el curso están orientadas para salvaguardar la vida.


«A partir de las aptitudes y habilidades de cada alumno se les va impulsando y potenciando sus capacidades para favorecer, estimular, salvaguardar la vida y que sepan responder en un medio totalmente diferente. Desde la respiración y ya buscar obviamente el desplazamiento”.
Con el desarrollo de cada curso los padres de familia han expresado que están satisfechos. “Tienen la confianza en que el personal de esta área están capacitados para manejar los fundamentos básicos de la natación”, agregó Pérez García.
Desde una perspectiva más amplia, la natación no cumple únicamente la función de realizar actividad física, sino que en el Centro Acuático proporciona valores. Uno de ellos es la disciplina, debido a que el alumno debe llevar sus implementos y cuidarlos. La higiene también es un valor que se desarrolla en esta disciplina, pues se promueve la importancia del aseo personal previamente o después de la actividad física, así como el valor de la responsabilidad para cumplir con las instrucciones proporcionadas por los maestros de natación.

Dentro de esta disciplina es posible que se presente el fenómeno del «miedo«, y se da principalmente en población adulta y adolescente. Sin embargo, este factor se maneja de manera adecuada desde el Centro Acuático ya que es mucho más factible trabajar con edades más tempranas y la estimulación adecuada. Sin embargo, para aquellos que tienen miedo a nadar, es una oportunidad amena para atreverse a superar el temor.
Asimismo, madres de familia compartieron su experiencia y la de sus hijos, así como el aprendizaje que han obtenido durante el Verano Acuático UACJ 2026.

Denise González se enteró del programa Verano Acuático a través de sus familiares, al llegar la información a sus manos decidió inscribir por primera vez a su hijo de seis años en esta aventura. “Estoy muy satisfecha con el desarrollo de este curso. No conocía las instalaciones . Me agrada que los maestros forman grupos pequeños, lo que hace que la atención es bastante buena hacia los niños. Espero que al finalizar este curso mi hijo continue aprendiendo a nadar, y si necesita reforzarlo voy a inscribirlo para seguir trayéndolo al Centro Acuático”.
Asimismo, Beatriz Vélez, madre de Emma y Ethan, ha incluido el Verano Acuático como parte del aprendizaje integral de sus hijos desde hace dos años. “Mi hijo ya sabe nadar completamente bien y mi hija lo hace poco a poco. Los profesores son atentos y cuidadosos observando el avance de los niños y los apoyan”.
Padres de familia y docentes de natación coinciden en que la natación no solo fortalece las habilidades acuáticas, sino que también fomenta valores como la disciplina, la paciencia y la responsablidad. De esta forma, desde la experiencia de padres de familia y docentes, invitan al publico a participar en esta actividad que promueve técnicas hoy, y que serán grandes aprendizajes en el mañana.





