
La tensión escaló durante el interrogatorio de uno de los testigos del juicio por terrorismo que se sigue por los ataques del llamado “Jueves Negro”, cuando el abogado defensor Francisco Rafael Menes Meraz volvió a interrumpir al testigo antes de que concluyera una de sus respuestas.
Desde el estrado, la jueza Victoria Alejandra Espinoza Alanís lo frenó con un nuevo llamado de atención:“Van varias veces que desestabiliza el orden, abogado.
Cuando haga una pregunta, deje que conteste”. Minutos después decretó un receso, ordenó desalojar la sala y pidió a las partes conducirse con respeto.
“Van varias veces que desestabiliza el orden, abogado. Cuando haga una pregunta, deje que conteste”. Minutos después decretó un receso, ordenó desalojar la sala y pidió a las partes conducirse con respeto.
Desde el exterior se escuchó la acalorada discusión. La defensa lanzó “esto parece un circo”. “No es un circo, tómelo como quiera” respondió el fiscal Daniel Bohórquez Calvo.
La jueza lanzó un tajante “no estoy debatiendo, no nos vamos a pelear” y reanudó la sesión.No fue la única ocasión en la que hubo dificultad para establecer el orden en la sala.
A lo largo de los tres días que lleva el juicio, Fiscalía y defensa se han arrebatado la palabra debatiendo sin siquiera dejar hablar a la jueza o tomar determinaciones sobre las objeciones realizadas durante los interrogatorios del juicio oral 8/2023 que se sigue en contra de Juan Carlos V. y Jorge Antonio C.B.
Primer desencuentro
Desde la primera audiencia, celebrada el miércoles 15 de julio, la jueza llamó la atención a integrantes de la defensa antes de iniciar el desahogo de testigos, al recordarles que se encontraban en un acto solemne, luego de advertir que conversaban y reían entre ellos.
Ese mismo día surgió el primer desencuentro con la declaración de Marcos Abraham González Guzmán, encargado del área de Informática Forense y Análisis Digital de la Fiscalía General del Estado, quien elaboró un mapeo cartográfico de los hechos ocurridos el 11 y 12 de agosto de 2022.
La Fiscalía intentó proyectar ese material durante el interrogatorio, pero las defensas objetaron al argumentar que no había sido incorporado como medio de prueba y que tampoco podía utilizarse para un ejercicio de memoria.
La defensora Telma Núñez Rivera advirtió que se corría el riesgo de realizar un “ejercicio extraprocesal” que incluso podría derivar en una reposición del juicio.
Aunque la jueza resolvió que el mapa únicamente tendría fines ilustrativos, las objeciones continuaron.
Para continuar con el interrogatorio, la Fiscalía recorrió uno a uno 26 de los 29 eventos contenidos en ese material mediante ejercicios de refresco de memoria, lo que prolongó la comparecencia del testigo durante más de una hora.
Conforme avanzó el interrogatorio, Núñez Rivera insistió en que el testigo leía el documento y recordó que se trataba de un juicio oral.
El fiscal Daniel Bohórquez Calvo respondió que el tiempo no era un problema y que podían permanecer toda la jornada si era necesario.Incluso llegó a decir que él se estaba “divirtiendo” mucho en reiteradas ocasiones.
Las diferencias continuaron con la declaración del agente ministerial Josué Mandujano de la Cerda, cuando las objeciones comenzaron a derivar en intercambios directos entre la Fiscalía y las defensas, que en varios momentos se respondían entre sí sin esperar la resolución de la jueza, quien nuevamente les pidió esperar sus determinaciones.
Crece la tensión
El episodio de mayor tensión ocurrió durante la segunda jornada, en el testimonio de Jesús Alberto Peralta, quien se desempeñaba como custodio del Cereso Estatal número 3 cuando ocurrió el motín del 11 de agosto de 2022.
Mientras la Fiscalía buscaba establecer la distribución de los grupos criminales dentro del penal, Francisco Rafael Menes Meraz objetó reiteradamente diversas preguntas por considerarlas sugestivas.
Más tarde, al iniciar el contrainterrogatorio, fue el Ministerio Público el que comenzó a objetar los cuestionamientos de la defensa por reiterativos.
El defensor respondió que el día anterior sí se había permitido a la Fiscalía formular preguntas similares.
La jueza reiteró que la reiteración, por sí sola, no constituía una causa válida de objeción y posteriormente le llamó al orden al advertir que ya eran varias las ocasiones en que alteraba el desarrollo de la audiencia, además de pedirle que permitiera a los testigos concluir sus respuestas antes de formular una nueva pregunta.
Las diferencias procesales continuaron durante la tercera jornada, celebrada el viernes 17 de julio, ahora durante la declaración de la agente investigadora de la FEM Paola Ferniza Esquivel, quien compareció por las diligencias relacionadas con el incendio en una tienda Rapiditos Bip Bip.
La Fiscalía intentó refrescar su memoria con un acta de primer respondiente elaborada por policías municipales e integrada como anexo a su informe.
La defensa objetó al señalar que el documento no había sido elaborado por la testigo, quien incluso reconoció que no era de su autoría.Para evitar que la agente presenciara el debate jurídico, la jueza ordenó que abandonara temporalmente la sala.
Durante la discusión volvió a llamar al orden a las partes y recriminó a Menes Meraz que ya transcurría el tercer día de audiencia y eran varias las ocasiones en que había tenido que llamarlo a la disciplina, además de exhortar tanto a la Fiscalía como a la defensa a conducirse con respeto.
Más adelante surgió un nuevo desacuerdo cuando la Fiscalía solicitó exhibir una serie fotográfica relacionada con los hechos.
Tras tres jornadas de audiencia, el juicio entró en receso durante el fin de semana después de que 33 de los 132 testigos ofrecidos por la Fiscalía rindieran declaración. Las audiencias se reanudarán este lunes 20 de julio con la continuación del desahogo de testimonios y pruebas.





