
La delincuencia general cayó 10 por ciento en el Westside de El Paso durante 2025, de acuerdo con cifras presentadas por el Departamento de Policía (EPPD), que atribuye la baja a una estrategia de inteligencia policial, trabajo comunitario y coordinación interinstitucional implementada en el Centro de Comando Regional del Oeste.
El desglose de las cifras, dado a conocer durante la sesión ordinaria del Concejo Municipal, muestra una reducción de 9 por ciento en los delitos violentos, 25 por ciento en los robos, 37 por ciento en los robos a vehículos, 10 por ciento en los delitos contra la propiedad y 3 por ciento en el robo de automóviles. Las autoridades reportaron además que en ese periodo se decomisó 23 por ciento más droga en la zona, en una de las áreas de mayor crecimiento urbano de la ciudad.
Con base en esos resultados, el alcalde Renard Johnson y el Cabildo entregaron una proclamación que declaró al Westside Regional Command Center como “Centro de Comando del Año 2025”.
El galardón es en reconocimiento a la baja en los índices delictivos y al fortalecimiento de la relación entre la policía y la comunidad.
“Reducir la delincuencia en un diez por ciento no ocurre por casualidad ni es fácil de lograr. Es el resultado de excelentes oficiales, de un liderazgo sólido y de una estrategia policial verdaderamente efectiva”, afirmó Johnson, quien calificó los resultados como un ejemplo para otras ciudades del país. El alcalde adelantó que la administración municipal buscará replicar esa estrategia en los demás centros regionales del EPPD.
La proclamación fue presentada por la alcaldesa interina y representante del Distrito 1, Alejandra Chávez, quien destacó que la baja delictiva fue resultado de un trabajo que trascendió la aplicación de la ley para construir una colaboración directa con los residentes, entre ellos los programas y eventos comunitarios impulsados por la corporación.
La teniente Falisha Milner explicó que el reconocimiento no respondió únicamente a la disminución en las estadísticas, sino también a la implementación de estrategias innovadoras, la reducción de quejas ciudadanas y el fortalecimiento del trabajo operativo de patrullas, investigadores, unidades tácticas y personal civil. “Nuestra unidad de patrullaje es la columna vertebral del departamento y opera las 24 horas del día, los 365 días del año. Este logro pertenece a cada oficial, detective, personal comunitario y empleado civil que hace posible este trabajo”, señaló.
Entre los factores que las autoridades vinculan con la caída delictiva está el programa HEART (Humanitarian Engagement Action Response Team), nacido en el propio Centro de Comando del Oeste para atender a personas en situación de calle desde un enfoque social y no exclusivamente de aplicación de la ley, explicó el oficial Machorro, del área de Servicios Comunitarios del comando. Actualmente participan de forma permanente más de 40 dependencias y organizaciones, entre ellas el Departamento de Bomberos, Desarrollo Comunitario, Control Animal, United Way, Opportunity Center, Welcome Center, instituciones médicas y organizaciones civiles.
A través del sistema “El Paso Helps”, las solicitudes recibidas mediante el 311 activan una respuesta conjunta que incluye transporte, refugio, atención médica y seguimiento social. El oficial Machorro señaló que antes de HEART algunos casos tardaban hasta 18 horas en recibir atención, mientras que ahora las patrullas obtienen apoyo especializado en 20 a 30 minutos. “El enfoque pasó de la aplicación tradicional de la ley a un modelo centrado en el servicio, que conecta a las personas con recursos y, al mismo tiempo, respalda la seguridad pública”, explicó.
El programa también reporta resultados en eventos comunitarios: durante una jornada dirigida a veteranos fueron atendidas cerca de 300 personas, y en otra campaña realizada este año más de treinta personas lograron acceder a vivienda o servicios permanentes.
El analista principal de delitos del EPPD, Emiliano Villarreal, atribuyó las cifras al impacto de una estrategia basada en análisis criminal, despliegues focalizados y presencia permanente en las zonas con mayor incidencia delictiva.
El jefe del Departamento de Policía de El Paso, Pete Pacillas, reconoció el desempeño del personal del Comando Regional del Oeste y afirmó que el resultado refleja el compromiso de toda la corporación. “Contamos con hombres y mujeres comprometidos con mantener a El Paso como una de las ciudades más seguras de Estados Unidos”, dijo.
El Cabildo presentó la estrategia de proximidad social, innovación operativa y coordinación interinstitucional del Comando Regional del Oeste como un modelo que ahora buscará implementarse en los demás sectores de la ciudad, con miras a extender la caída delictiva registrada en el Westside al resto de El Paso.






