
La estructura superior de la cara occidental del monumento de 2 mil 500 años de antigüedad fue completada con mármol nuevo y los andamios exteriores instalados hace dos décadas fueron retirados de forma permanente
EFE.- La cara occidental del Partenón de Atenas luce desde este jueves en su forma más completa de los últimos 220 años, después de que se finalizara la restauración del frontón de esa fachada y se retirara el andamiaje exterior que ocultaba una buena parte del templo.
“Hoy contemplamos el frontón occidental del Partenón como no lo habíamos visto en dos siglos. Es un momento de importancia histórica para el monumento, para la Acrópolis y para la civilización mundial”, señaló hoy en un comunicado el Ministerio de Cultura de Grecia.
El frontón occidental del Partenón de Atenas es la estructura de forma triangular situada sobre el friso donde se encontraba una serie de excepcionales esculturas que representaban el célebre certamen que se convocó en el Olimpo para elegir al dios que sería el patrono de Atenas, disputa en que la diosa Atenea venció a Poseidón, añade el comunicado.
La estructura se ha restaurado para que “se recupere su geometría original” a través de la soldadura de una serie de sus fragmentos originales que se conservaban separados del templo y un relleno con mármol nuevo, informó el Ministerio.
“El espectáculo es verdaderamente impresionante. El frontón, que generaciones de ciudadanos griegos y visitantes de todo el mundo se habían acostumbrado a ver incompleto, recupera su unidad arquitectónica”, añade la nota.
Además, los andamios exteriores de la cara occidental de este templo de 2 mil 500 años de antigüedad, que ocultaban buena parte de su estructura mientras se llevaban a cabo intervenciones clave durante las últimas dos décadas, “han sido retirados permanentemente”.
En cambio, se ha instalado “un nuevo sistema de andamiaje funcional” detrás de las columnas de la fachada occidental que “se integra estéticamente con el monumento”, anuncio el gobierno heleno.

Una venta histórica
Hace unos 220 años, a comienzos del siglo XIX, el embajador británico en el Imperio Otomano (del que Grecia era parte entonces), Thomas Bruce, más conocido como Lord Elgin, desprendió violentamente la mayoría de las esculturas aún conservadas que adornaban las metopas, los frontones y el friso del Partenón.
Bruce los llevó a Gran Bretaña, donde más tarde las vendió a su gobierno por 35 mil libras esterlinas (equivalentes a entre 3.6 y 4 millones de libras actuales o entre 4.7 y 5.3 millones de dólares), y desde 1939 estas joyas artísticas se exponen en el Museo Británico, mientras que el Museo de la Acrópolis tan solo exhibe copias.





