
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que las adecuaciones relacionadas con la denominada “Ley de Paridad” responden al cumplimiento de una resolución judicial y no a una decisión discrecional del Gobierno del Estado o del Congreso local.

Luego de que la presidenta de la República cuestionara iniciativas impulsadas en algunas entidades sobre este tema, Campos señaló que Chihuahua está obligado a acatar una resolución emitida por una instancia federal. “Ya no es si queremos o no queremos”, expresó la mandataria.
Indicó que el cumplimiento de este tipo de resoluciones evita controversias legales posteriores y brinda certeza jurídica a los procesos electorales y administrativos que deriven de la aplicación de la norma.
La gobernadora sostuvo que el debate debe centrarse en el cumplimiento del mandato judicial, ya que desacatarlo podría derivar en nuevos procedimientos legales para las autoridades responsables.
