
Tras acoger a cientos de miles de personas, la Casa del Migrante en Juárez celebra este mes su 36 aniversario, en una etapa de reorganización y capacitación para atender a los nuevos flujos de personas que llegan a la ciudad, informó el sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén, quien dirige el albergue católico desde hace tres años.
“Este aniversario no es una meta alcanzada, sino una nueva llamada.
Seguiremos caminando junto a las personas migrantes, refugiadas y desplazadas”.
“Seguiremos creyendo que la fraternidad es posible. Seguiremos construyendo puentes donde otros levantan muros”, destacó el religioso quien actualmente aloja a 22 personas de origen mexicano y extranjero, pero que en 2019 llegó a albergar hasta a mil 500 personas a la vez.
Durante 36 años, su personal ha atestiguado miles de historias, nombres, rostros, lágrimas y esperanzas que han pasado por sus puertas buscando refugio, alimento, escucha, orientación y, sobre todo, dignidad, subrayó.
Al mirar nuestra historia, hacemos memoria agradecida de quienes soñaron este proyecto y de quienes, generación tras generación, han sostenido esta obra con su servicio generoso: benefactores, voluntarios, trabajadores, religiosas, religiosos, sacerdotes y tantas personas de buena voluntad que han hecho posible que la solidaridad se vuelva concreta”, dijo el sacerdote.
La Casa del Migrante fue fundada en junio de 1990 por los misioneros Scalabrinianos, los cuales se fueron de Juárez en 2006 y dejaron la misión a cargo de la Orden de los Dominicos, quienes durante los años de mayor violencia también se fueron de la ciudad, por lo que en 2010 el entonces obispo, Renato Ascencio de León, puso a cargo al sacerdote Francisco Javier Calvillo Salazar, quien estuvo 13 años al frente de la atención a los migrantes en la ciudad por parte de la Iglesia católica.
Después de acoger a personas de diversas partes de México y el mundo, en 2019 dejó de ser el único albergue para migrantes en la ciudad, cuando más organismos tanto del Gobierno, como de la sociedad civil e iglesias abrieron sus puertas para dar refugio a miles de personas, lo que Bueno Guillén ve como un signo de esperanza en la frontera.
“El camino es muy largo, los retos aumentan”, frente a las políticas migratorias de México y Estados Unidos, destacó el sacerdote.
La memoria no es solamente un recuerdo del pasado, “es una fuerza que nos impulsa hacia el futuro. Como afirmaba el teólogo y filósofo argentino Juan Carlos Scannone: La memoria de un pueblo es fuente de esperanza cuando se convierte en compromiso histórico con los más vulnerables. Hoy queremos renovar precisamente ese compromiso”, comentó.
Durante estos 36 años sus directivos, voluntarios y trabajadores han procurado que quien llegue a la Casa encuentre algo más que un servicio, que encuentre un rostro hermano, una mano tendida y una palabra que le devuelva esperanza.
“Con el corazón agradecido por el camino recorrido y con la mirada puesta en el horizonte, encomendamos esta misión a Dios, fuente de toda esperanza, para que nos conceda la gracia de continuar sirviendo a quienes más nos necesitan. Treinta y seis años después, la puerta sigue abierta. La mesa sigue preparada. La mano sigue tendida. Nos encomendamos a sus oraciones”, dijo el sacerdote.
Kermés con propósito
También recordó que en el marco de su aniversario, la Casa del Migrante realizará una kermés el próximo sábado 6 de junio para poder reunir dinero para impermeabilizar sus instalaciones.
Además de que se trata de un edificio antiguo, la gran cantidad de personas albergadas y los largos tiempos de alojamiento han ocasionado el desgaste de sus instalaciones, pero lo urgente es reparar sus techos ante las próximas lluvias, por lo que el sacerdote invitó a la comunidad binacional a acudir a su kermés.
La kermés se llevará a cabo en la calle Neptuno número 1855, de la colonia Satélite, de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, en donde con ayuda de grupos parroquiales de la ciudad tendrán a la venta antojitos mexicanos, aguas frescas y postres, además de música en vivo del grupo Cocktail Live Music.
Si usted está interesado en ayudar puede acudir a la dirección antes mencionada, de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche, o comunicarse al teléfono 656-687-0676 para recibir mayor información.



