
Esta es la principal causa de muerte evitable en el país; se estima que el mercado ilícito de vapeadores mueve entre 15 y 20 mil millones de pesos anuales
EFE.- La prevalencia de tabaquismo en México se mantuvo prácticamente sin cambios entre 2009 y 2023. De acuerdo con lan Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos de ese último años, el 15.6% de la población mayor de 15 años en México fuma, lo que equivale a 14.6 millones de personas adultas.
Se considera que la prevalencia de esta adicción causa 214 mil defunciones anuales en México. De hecho, el tabaquismo es la principal causa de muerte evitable en el país.
Las cifras fueron retomadas en vísperas del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra este 31 de mayo, por nueve organizaciones de la sociedad civil que propusieron al gobierno federal y al Congreso de la Unión transitar hacia una política integral con regulación diferenciada por nivel de riesgo, manteniendo la protección estricta a menores de edad como eje rector.
El posicionamiento de las organizaciones —lidereadas por Red Mexico sin Tabaco—, propone abrir un diálogo técnico, plural y multisectorial para revisar el marco regulatorio vigente en materia de tabaquismo y avanzar hacia un enfoque diferenciado por nivel de riesgo, basado en evidencia científica y en mejores prácticas internacionales, señala un cable de PR Newswire.
La propuesta, hecha desde este jueves, va acompañada de diversos datos sobre el tabaquismo, los problemas de salud que ocasiones y sus costos, entre los cuales se pueden destacar los siguientes:
- El gasto directo del sistema público de salud es de 116 mil millones de pesos al año, equivalentes a 318 millones de pesos diarios.
- Sumando costos indirectos la cantidad sube a 230 mil millones de pesos de costo total anual, cerca del 0.6% del PIB.
- 23.3% de los cigarros consumidos en México en 2025 fueron ilegales; la pérdida fiscal estimada de 26 mil millones de pesos.
- El mercado negro de vapeadores en México mueve entre 15 y 20 mil millones de pesos anuales; está controlado por al menos siete organizaciones criminales.
Vapeo
Por su parte, la organización civil México y el Mundo Vapeando confirmó, también este jueves, que la prohibición constitucional de vapeadores y cigarros electrónicos en México fortaleció el mercado ilegal de estos productos, incentivado el consumo de tabaco tradicional y favorecido la evasión fiscal, en contraste con países que optaron por regularlos.

En vísperas del Día Mundial del Vapeo, que se conmemoró este sábado 30 de mayo, el presidente de la organización, Juan José Cirión Lee, sostuvo que pese a la prohibición vigente, alrededor de tres millones de personas continúan vapeando en el país, aunque ahora adquieren dispositivos y sustancias en canales informales, sin controles de calidad ni supervisión sanitaria.
Cirión Lee afirmó que todo se ha hecho en la clandestinidad, “donde el gran ganador fue el crimen organizado”; añadió que antes de la prohibición existían comercios establecidos que operaban mediante amparos y vendían productos importados bajo estándares de calidad.
México prohibió constitucionalmente los vapeadores y cigarros electrónicos tras una serie de restricciones iniciadas en 2020, una medida inédita a nivel internacional y defendida por el Gobierno como parte de la lucha contra el tabaquismo y la protección de la salud pública.
La asociación aseguró que otro efecto de la prohibición ha sido el aumento del acceso de menores de edad a estos dispositivos mediante el mercado ilegal.
Epílogo de ejemplos internacionales
Las nueve organizaciones civiles que firman la propuesta al gobierno y el congreso proponen poner atención a los ejemplos internacionales, como Suecia, donde la prevalencia de tabaquismo diario pasó de 12.8% en 2008 a 5.4 % en 2024 y actualmente tiene la incidencia de cáncer de pulmón más baja de Europa.
También destacan a Nueva Zelanda, donde la prevalencia diaria de 16.4% en 2011-12 pasó a 6.8% en 2024-25, y donde el vapeo juvenil ha estado en descenso por tres años consecutivos.
Argentina, por su parte, el 4 de mayo de 2026 derogó la prohibición sobre cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y bolsas de nicotina, y la sustituyó por un régimen de registro y fiscalización basado en evaluación de riesgo. De manera similar, en Estados Unidos la FDA ha autorizado productos sin combustión.




