
Las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México operan en medio de cuadrillas que trabajan incluso en áreas de abordaje y circulación de pasajeros
A menos de dos semanas del inicio del Mundial de Futbol y a horas de la inauguración oficial encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México sigue convertido en una zona de obras. Entre taladros, polvo y estructuras aún inconclusas, trabajadores aceleran las labores de remodelación para intentar cumplir con los tiempos comprometidos.
Las terminales 1 y 2 del principal aeropuerto del país operan en medio de cuadrillas que trabajan incluso en áreas de abordaje y circulación de pasajeros. Mientras turistas y usuarios caminan entre materiales de construcción, grúas y rampas improvisadas, persisten molestias y riesgos derivados de trabajos que todavía no terminan.
La modernización del aeropuerto contó con una inversión superior a los 9 mil millones de pesos y fue planteada en tres frentes: operativo, tecnológico y estético.
Sin embargo, para muchos usuarios, los cambios más visibles son apenas superficiales y contrastan con problemas que continúan afectando la experiencia y seguridad de quienes transitan diariamente por la terminal aérea.






