
Las contrataciones para trabajos con menos exposición a la IA, como educación o filosofía, han tenido descensos de 1.6% desde 2022, mientras que en los relacionados con la computación la caída es de alrededor del 15%
De 2022 —cuando salió al público el gran modelo de lenguaje ChatGPT— a 2025, los recién graduados en profesiones como programación de software y ciencias de la computación que logran encontrar empleos de tiempo completo pasaron de alrededor de 70% al 55 por ciento.
Antes de ese año, la empleabilidad del 70% para los recién graduados en esas profesiones se había mantenido bastante estable. Este es el principal hallazgo de un estudio conducido por la revista The Economist con 10 años de datos de 13 universidades en Estados Unidos.
La investigación de The Economist, publicada el pasado 13 de mayo, no es la única en haber encontrado esta tendencia, pero es la que quizá tiene datos más fidedignos, pues se basó en registros de la National Association of College and Employers, que cada año le preguntan a los egresados de nivel licenciatura si están trabajando, están desempleados o están en un posgrado.
Otras formas de búsqueda muestran un panorama bastante más desalentador que los resultados de la investigación de The Economist.
Por ejemplo, en Handshake, una plataforma de búsqueda para estudiantes universitarios, las ofertas de trabajo en general para los graduados, no sólo las de profesiones ligadas a la computación, “están 50% por abajo de su pico en 2022”, señala la revista.
Además, The Economist añade que se estima que alrededor de la mitad de los empleadores dicen que han considerado reemplazar las entradas de nuevos trabajadores con tecnología.
Mientras que “una encuesta reciente del Instituto de Politica de la Universidad de Harvard encontró que, de manera similar, más de la mitad de los jóvenes estadounidenses ven a la inteligencia artificial como una amenaza para sus prospectos de trabajo”.
Coincidencias y divergencias
A diferencia de las percepciones, otros estudios de ciencias económicas coinciden con el panorama alarmante, pero no tanto, que encontró The Economist en sus análisis sobre los empleos en riesgo por la IA que comenzó con la salida de ChatGPT y a la que siguieron otros grandes modelos de lenguaje.
Un ejemplo es el equipo de Erik Brynjolfsson de la Universidad de Stanford, quienes publicaron en 2025 un análisis del empleo entre los trabajadores jóvenes en trabajos expuestos a la inteligencia artificial, como el desarrollo de software, y encontraron que había bajado 16% con respecto a campos menos expuestos a la IA, cita la propia revista.
Por otro lado, The Economist cita un estudio publicado este año por dos economistas de Google, quienes encontraron que los ofertas de trabajo en ocupaciones expuestas a la IA han declinado tanto para los trabajadores de mayor edad como para los jóvenes, y esa es una tendencia que también se observa desde 2022 que salió ChatGPT.
En contraste, a finales de 2022, un estudio del equipo de Morgan Frank en la Universidad de Pittsburgh “mostró que los resultados del mercado de trabajo se han deteriorado para los empleos expuestos a la IA”, pero también que esta tendencia empezó bastante antes de 2022.
Qué dicen los graduados
Los estudiantes ya están reaccionando, señala The Economist, pues de acuerdo con datos del National Student Clearing House, un grupo de investigación, “la entrada a las carreras en ciencias computacionales cayó 11% en 2025”, mientras que la entrada a la carrera programación, que se enfoca en código y no en teoría, cayó 26 por ciento.
Para Lana Yarosh, directora de estudios de nivel licenciatura en ciencias computacionales de la Universidad de Minnesota, las ansiedades de los estudiantes son comprensibles: “Siempre es difícil cuando las cosas cambian, pero las ciencias computacionales es un campo donde todo cambia todo el tiempo”, concluye The Economist.






