
De acuerdo con el director ejecutivo de la empresa de Jeff Bezos, Dave Limp, uno de los motores “no produjo suficiente empuje”
EFE.- Si bien la compañía espacial Blue Origin logró reutilizar y recuperar el cohete New Glenn que desplegó el domingo 19 de abril, admitió este lunes que la misión colocó el satélite de un cliente en una órbita equivocada.
Fue la primera vez la compañía de Jeff Bezos reutilizó por primera vez uno de los propulsores de su cohete New Glenn; de hecho fue la unidad con la que logró su primera recuperación a mediados de noviembre de 2025.
“Aunque estamos complacidos con la recuperación nominal del propulsor, claramente no entregamos la misión que nuestro cliente quería, y que nuestro equipo esperaba”, dijo el director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, en la red social X.
Limp señaló que uno de los motores “no produjo suficiente empuje para alcanzar nuestra órbita objetivo” y añadió que ya están investigando “la anomalía (…) para aprender de los datos e implementar las mejoras necesarias para regresar rápidamente a las operaciones de vuelo”.
El satélite pertenece a la compañía AST SpaceMobile; Blue Origin asegura que permanece en comunicación constante con la empresa y confió en que continúe su asociación.
Las acciones de AST SpaceMobile cayeron un 5.30% en el Nasdaq al término de la sesión de este lunes.
La reutilización del New Glenn
La misión de Blue Origin, la empresa del fundador de Amazon, despegó el domingo desde Cabo Cañaveral, Florida, a las 7:25 hora local (5:25 hora del centro de México) con un propulsor reusado, que después de la separación de las dos etapas del cohete fue recuperado en el Atlántico, aproximadamente 10 minutos después del lanzamiento.
Este sistema de lanzamiento fue el mismo que Blue Origin utilizó en la segunda misión del poderoso cohete New Glenn de unos 98 metros en noviembre pasado, cuando logró aterrizar el propulsor sobre una plataforma en el mar después de un intento fallido a inicios de 2025.
Hasta ese momento, tan solo SpaceX, fundada por el multimillonario Musk, había demostrado con éxito este tipo de reutilización en vuelos orbitales con sus cohetes Falcon 9, e incluso con su enorme Starship.
La segunda etapa del cohete continuó su trayectoria al espacio para cumplir su misión principal de poner en órbita al satélite de comunicaciones, pero no la alcanzó a cumplir.

La reutilización del New Glenn es crucial para la viabilidad económica de la empresa de Bezos, que aspira a usarlo en la misión Escapade de la NASA a Marte, destinada a estudiar la interacción entre el viento solar y el campo magnético del planeta, lo que proporcionará a los científicos información esencial sobre cómo perdió su atmósfera.






