
Los inconformes entregaron un documento a la presidencia de la Cámara de Diputados para exigir que se retome la iniciativa que prohíbe esta práctica de extracción
Alrededor de 200 campesinos de la Huasteca Potosina realizaron un plantón afuera de la Cámara de Diputados en contra del “fracking” que pretende impulsar el gobierno federal.
Los inconformes entregaron un documento a la presidencia de la Cámara de Diputados en el que exigieron que se retome la iniciativa presentada en octubre pasado por diputados de Morena y del Partido del Trabajo (PT) para prohibir “la fracturación hidráulica o ‘fracking’ en actividades de explotación y extracción de gas y petróleo en México”.
“En dicha iniciativa, se exponen los motivos suficientes de carácter probatorio y científico para proceder en dicha dirección, tal y como otros países han obrado en consecuencia”, indica el escrito recibido la tarde de este miércoles 15 de abril.
Los manifestantes expresaron que “somos pueblos y comunidades que nos apegamos a los derechos consagrados en la Constitución federal y los convenios internacionales signados por México”.
“En caso de que el gobierno federal decida cambiar su postura y avalar el fracking, más de 700 mil habitantes de 300 comunidades de la Huasteca potosina serían afectados”, comentaron a diputados como la emecista Laura Ballesteros, quien acompañó una comisión de campesinos a la Mesa Directiva a entregar el documento.
Afuera del recinto, los campesinos, representantes de más de 100 comunidades, mostraron mantas con las leyendas: “Sí a la vida, no al ‘fracking’”, “La Huasteca dice no al fracking” para evitar que se promueva en el país.
En la petición, además de decenas de firmas de autoridades de comunidades indígenas náhuatl y tének de la Huasteca potosina, anexaron un acta de la asamblea de ejidatarios de la comunidad El Cristiano, quienes subrayaron que “este tipo de proyectos no benefician a las comunidades”.
“Por el contrario, afectan la salud e integridad física de sus integrantes debido a la grave contaminación de aguas, suelos y aire que generan, así como el despojo de los pueblos de su territorio y cultura”, enfatiza el acuerdo en asamblea.





