
Con el fin de ofrecerles un espacio seguro y mayores oportunidades de movilidad, el sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén, director de la Casa del Migrante en Juárez, solicitó a las Secretarías de Seguridad Pública Municipal y Estatal (SSPM y SSPE) que las personas migrantes rescatadas de delitos como el secuestro no sean entregadas al Instituto Nacional de Migración (INM), sino llevadas al albergue católico.
De acuerdo con las corporaciones policiacas, durante 2026 han sido rescatadas al menos 16 personas originarias de México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Ecuador, Venezuela y República Dominicana, quienes estaban privadas de la vida en esta frontera, pero en el caso de las personas extranjeras, son entregadas a la autoridad migratoria.
“En ese momento se nos dijo que sí, por parte de Seguridad Municipal hubo una respuesta positiva por parte del secretario (César Omar Muñoz); por parte de Seguridad Estatal, se hablaba de una protocolización, pero hasta el momento no ha habido un cambio, no ha habido absolutamente nada.
Entendemos que tal vez pueda llegar a ser complejo el dar ese paso, pero nosotros seguimos en la expectativa”, dijo el sacerdote, quien en abril volverá a solicitar que le permitan ayudar a las personas víctimas de la violencia y que no sean devueltas al sur del país.
El religioso destacó que mientras tanto el equipo de la Casa del Migrante se está preparando para poder atender de la mejor manera a las personas víctimas de la violencia que puedan recibir.
“Ya nos estamos preparando para atender este tipo de situaciones, porque no es lo mismo atender a una persona que viene en tránsito sin haber sido violentada o agredida, a una persona que sufrió secuestro, así que estamos en capacitación, para si se llega a dar, y esperamos que se dé, poder dar la mejor capacitación.
Pero hasta el momento no ha habido una respuesta por parte de ellos”, destacó el director del albergue que es de puertas cerradas, por lo que ofrece un lugar seguro.



