
El proyecto de Viviendas del Bienestar sigue sin arrancar de lleno debido a que aún no se define la disponibilidad de agua, un requisito indispensable para garantizar la viabilidad de los nuevos desarrollos habitacionales.
Durante la presentación de avances, el director general de la Comisión Estatal de Vivienda (Coesvi), José Antonio Chávez, reconoció que el tema hídrico es actualmente el principal punto a resolver, ya que no basta con contar con terrenos o planeación urbana si no se asegura el suministro del recurso a largo plazo.
Explicó que el proceso se encuentra en una primera etapa, en la que corresponde a la autoridad federal –a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua)– determinar si existe disponibilidad suficiente.
Sólo después de ello podrá avanzarse a la siguiente fase, que implica la construcción de infraestructura para la distribución del líquido, y posteriormente la operación del servicio a nivel local, afirmó.
“Lo que menos queremos es arrancar un proyecto que en el mediano o largo plazo no asegure la permanencia de los servicios”, advirtió el funcionario, al señalar que el objetivo es evitar repetir casos de fraccionamientos que terminaron abandonados por falta de agua, conectividad o condiciones básicas de habitabilidad.
Aunque el programa contempla más de 3 mil viviendas en una primera etapa en Ciudad Juárez –como parte de un esquema conjunto entre Infonavit, Conavi y el Gobierno del Estado–, su ejecución depende directamente de resolver este cuello de botella.
A la par, ya se reportan avances en la integración territorial.
‘Avances no han sido suficientes’
Chávez aseguró que el Estado ha aportado 20 hectáreas en el suroriente de la ciudad, donde se proyectan hasta 2 mil 100 viviendas, mientras que el Municipio y particulares han sumado otras reservas, como el predio de Indomables, donde actualmente se realizan trabajos de trazo y movimiento de tierra.
Además, se han destinado más de 130 millones de pesos en aportaciones de tierra, lo que funciona como un subsidio indirecto para reducir el costo de la vivienda.
Sin embargo, estos avances no han sido suficientes para detonar la construcción sin antes resolver el acceso a servicios básicos.
El funcionario subrayó que el enfoque del programa no es únicamente construir viviendas en volumen, sino garantizar que cuenten con condiciones que permitan su permanencia.
En ese sentido, destacó que factores como la disponibilidad de agua, la infraestructura urbana y la conectividad serán determinantes para evitar que las nuevas viviendas se conviertan en “dormitorios” o queden en abandono.
Aunque no hay una fecha definitiva para el inicio de obras, se estima que, una vez resuelto el tema de los servicios, las primeras viviendas podrían comenzar a entregarse este mismo año.




