
El pasado domingo 15 de marzo fue el día más contaminado del año en la ciudad, alcanzando una concentración de 710 µg/m³ (microgramos por metro cúbico) de partículas PM10, que representa un nivel de contaminación del aire extremadamente alto y peligroso para la salud humana, arrojan datos del Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire (Sinaica).
Las guías internacionales y normas nacionales, como la NOM-025-SSA1-2014, establecen límites más bajos para proteger la salud. Por ejemplo, una media diaria superior a 75 µg/m³ ya se considera perjudicial. Una cifra de 710 µg/m³ es 9.5 veces el límite de seguridad diaria habitual.
Incluso, ningún día de marzo ha estado a menos de 75 µg/m³.Este nivel de exposición puede causar irritación de vías respiratorias, crisis de asma, enfermedades cardiovasculares y problemas graves de salud a largo plazo, además de daño al ADN, advierte el organismo.
Por otro lado, el valor promedio del mes en Juárez ha sido de 84 µg/m3 PM10. Para tener un marco de referencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un promedio de PM10 que no supere los 50 µg/m³. Un nivel de 84 µg/m³ supera este límite significativamente.
La NOM-025-SSA1-2014 establece un límite de 75 µg/m³ para el promedio mensual de PM10. Por lo tanto, 84 µg/m³ representa un incumplimiento de la norma en el promedio.
Con este nivel, el aire es considerado insalubre.Ante este tipo de contaminación en el aire, se recomienda a personas sensibles (niños, adultos mayores, personas con asma o enfermedades cardiacas) limitar la actividad física prolongada al aire libre, ya que este tipo de partículas penetra profundamente en los pulmones.
La agencia federal advierte que bajo estas condiciones es más probable que cualquier persona se vea afectada por efectos graves a la salud.
Para personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias, mayores de 60 años y menores de 12 años, recomienda permanecer en espacios interiores en donde se puedan realizar actividades físicas, reprogramar actividades al aire libre y, en caso de presentar síntomas respiratorios y/o cardiacos, acudir al médico.Estas partículas suspendidas en el aire están compuestas por polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento o polen.
Su pequeño tamaño les permite penetrar profundamente en el sistema respiratorio, lo que puede desencadenar o agravar problemas de salud, como enfermedades cardiacas y enfermedades respiratorias crónicas como el asma.




