
El tradicional Día de Reyes, que se sigue celebrando el 6 de enero, tiene un significado especial para la Iglesia católica, pues se conmemora la Epifanía del Señor, y se celebró el domingo pasado, dijo el vocero de la Diócesis de Ciudad Juárez, Juan Carlos López.
La Epifanía del Señor tiene que ver con la visita de los tres Reyes Magos al niño Jesús, por ello la rosca que se parte en los hogares tiene un significado basado en el relato bíblico, mencionó el sacerdote.
Tradicionalmente la Iglesia católica celebraba el Día de Reyes el 6 de enero, pero desde años atrás, obispos de México ajustaron el calendario para la conmemoración, y se pasó al domingo
“Es una celebración que en la memoria colectiva sigue viviéndose el 6 de enero, y tiene que ver con el relato evangélico de la visita de los Reyes Magos”, mencionó.
Explicó que la forma circular de la rosca tiene el significado alusivo a la corona, es decir, a Jesús que es rey; los adornos de la superficie representan las joyas que entregaron de regalos, el muñeco que se esconde en el pan, se relaciona con el pasaje evangélico que explica la llegada de los tres reyes con Herodes, quien quería saber en dónde estaba el niño, pero como no regresaron a decirle, envió a matar a todos los niños de cero a 2 años, pero José y María escondieron a Jesús.
Expuso que como cristianos la celebración del Día de Reyes, o la Epifanía del Señor, es para recordar que Dios se hizo visible, y accesible a todos, y los regalos del oro, incienso y mirra, evocan que Jesús es rey por el oro, es Dios por el incienso, y es verdadero hombre expresado en la mirra.
“Estamos invitados a buscar a Dios en nuestra vida, así como los magos de Oriente descubren la estrella, santo el Salvador nace y comienzan a buscarlo, por eso la fiesta es eso, una invitación para que hombres y mujeres busquemos al Salvador”, expuso el vocero de la Diócesis.
El sacerdote explicó que la tradición de brindar a los niños regalos el 6 de enero, hace referencia a los obsequios que llevaron los magos de Oriente al niño Jesús, sin embargo, esta idea tiene más fuerza en el centro y sur del país.
María Casas, quien compró una rosca en un centro comercial para compartir en familia, comentó que en su casa se reúnen para partir el tradicional pan que les recuerda que los Reyes Magos visitan al recién nacido Jesús. “Recordamos a los reyes que llegan con el Santo Niño, y fueron los tres a entregarle los regalos”, dijo.
La mujer comentó que la convivencia sólo es para compartir la rosca, actualmente ya no hay niños en su familia, pero cuando sus hijos fueron niños, parte de la celebración fue comprar regalos.
Julio Ramírez, de 18 años, quien ayer estuvo en busca de una rosca para llevar a su casa, mencionó que cada 6 de enero, sólo tienen la tradición de comprar la rosca, sin regalos para los niños.
Cinthia Garza, encargada de la panadería Pastigel, ubicada en la avenida Hermanos Escobar, dijo que en tres días habían vendido alrededor de mil 400 roscas, algunas de éstas fueron por pedidos que se hicieron en la industria maquiladora.
“A unas horas del Día de Reyes, la venta va buenísima, tenemos mucho trabajo, son mil cuatrocientas vendidas desde hace tres días”, dijo.
Mientras que en otras panaderías de supermercados, empleados reportaron que el flujo de salida de roscas es continuo.
Los precios del tradicional pan de Día de Reyes oscilan entre los 170 y más de 400 pesos.



