
Vecinos de la zona colindante con la intersección de Ramón Rayón y Waterfill manifestaron su inconformidad por el reciente anuncio de las modificaciones viales que se implementarán como parte del reordenamiento de la línea de cruce internacional Zaragoza.
A través de un desplegado, residentes de la zona de Waterfill (principalmente quienes viven cerca del cruce internacional de Zaragoza) expresaron su oposición a la construcción del camellón central que iniciará en próximos días, al considerar que afectará de manera directa su movilidad y derechos fundamentales.
En el escrito compartido a medios de comunicación, los vecinos señalan que la instalación del camellón restringirá de manera desproporcionada el tránsito de quienes residen en ese sector.
“Esta medida impide el libre desplazamiento hacia centros de trabajo y escuelas, generando retrasos, desvíos y afectaciones graves en la vida cotidiana de quienes habitamos en la zona”, se lee en el desplegado.
Argumentaron que la situación vulnera diversos derechos constitucionales, entre ellos el artículo 1, al colocarlos en condiciones de desigualdad y obligarlos a soportar cargas excesivas; el artículo 4, relacionado con la movilidad y la seguridad vial; y el artículo 11, que garantiza el libre tránsito en el territorio nacional.
Señalaron además que la medida carece de proporcionalidad, ya que no se implementaron acciones de mitigación ni alternativas que garanticen un traslado seguro y eficiente.
Como alternativa, propusieron instalar semáforos en la intersección de Ramón Rayón y Waterfill para regular el flujo vehicular sin necesidad de cerrar la vialidad.
También aseguraron que la autoridad de Vialidad cuenta con facultades para sancionar a los conductores que se introduzcan indebidamente en la fila del puente, como ocurre en otros cruces internacionales. En su caso, plantearon desviar la fila de vehículos por la calle Río Bravo, propuesta que (según mencionan) ha sido considerada en administraciones anteriores.



