
EL PASO, Texas – La congresista Veronica Escobar envió una carta a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, y al director interino de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, para expresar su preocupación por las presuntas condiciones inhumanas en el centro de detención conocido como Camp East Montana, ubicado en el este de El Paso.
La comunicación de Escobar, enviada este viernes, da seguimiento a una carta previa remitida el 26 de septiembre de 2025, en la que la congresista ya había solicitado medidas para mejorar el trato a los migrantes detenidos en las instalaciones.
En la carta, Escobar señala que pidió a la agencia atender los problemas relacionados con la alimentación, ya que, según le informaron varias personas detenidas, las comidas dentro del centro no son de buena calidad. Además, denuncia que las áreas donde se encuentran los migrantes no se limpian de manera constante.
También menciona que presuntamente hay al menos 72 personas dentro de cada espacio de detención y que muchas de ellas deben lavar su ropa en las duchas del recinto, debido a que la lavandería del centro funciona de forma irregular. Igualmente, denuncia la falta de personal médico para atender a quienes lo requieren.
En la carta, Escobar incluye una serie de preguntas dirigidas a entender cómo opera el centro de detención y solicita los nombres de los contratistas responsables de los servicios básicos, los cuales, según indica, no se están cumpliendo adecuadamente.
Primera carta:
En un mensaje publicado en sus redes sociales, el día 26 de septiembre, Escobar criticó públicamente al centro de detención de ICE —también identificado como Montana Detention Facility—, y señaló que durante una visita reciente constató deficiencias en personal, atención médica y condiciones generales de alojamiento.
La congresista relató que durante su recorrido conversó con varios migrantes que fueron trasladados recientemente desde el centro de detención “Alligator Alcatraz” en Florida. Según Escobar, muchos de ellos afirmaron haber vivido por años en Estados Unidos y estar en proceso de regularizar su estatus migratorio al momento de su arresto.
Entre los testimonios que escuchó, destacó el de un hombre que se encontraba con dolor constante y necesidad urgente de una cirugía, pero que, de acuerdo con la legisladora, solo había recibido analgésicos, incluso después de reportar que orinaba sangre.
Escobar agregó que varios de los migrantes detenidos tienen familias en Estados Unidos, incluidas esposas e hijos ciudadanos estadounidenses, y que la mayoría no ha tenido contacto con abogados ni familiares en al menos dos semanas.
Mientras tanto, algunos legisladores republicanos defendieron el funcionamiento del centro, asegurando que confían en que el gobierno federal administra las instalaciones de manera humana y segura.
La congresista concluyó su carta pidiendo una investigación inmediata y la implementación de protocolos que garanticen el respeto a los derechos humanos de las personas detenidas.






